Image Image Image Image Image Image Image Image Image Image

Diariovea | May 22, 2013

Scroll to top

Top

Estalla el heroico movimiento revolucionario del 4 de mayo de 1962, bajo el mando del capitán de corbeta Jesús Teodoro Molina Villegas, con el fin de formar un gobierno democrático y sustituir la política pro-estadounidense de Rómulo Betancourt

Estalla el heroico movimiento revolucionario del 4 de mayo de 1962, bajo el mando del capitán de corbeta Jesús Teodoro Molina Villegas, con el fin de formar un gobierno democrático y sustituir la política pro-estadounidense de Rómulo Betancourt

Tal día como hoy, el 4 de mayo de 1962, tuvo lugar la rebelión cívico-militar bajo el mando del capitán de corbeta Jesús Teodoro Molina Villegas, con la participación del batallón de infantería de marina Antonio José de Sucre y el destacamento 77º de la Guardia Nacional.

Con el propósito de poner fin al Gobierno represivo y antinacional presidido por Rómulo Betancourt, jóvenes oficiales de las Fuerzas Armadas y personalidades civiles independientes y de izquierda se comprometieron con el movimiento cívico-militar que estalló el 4 de mayo de 1962 y tuvo como epicentro el batallón de infantería de marina Antonio José de Sucre, con sede en Carúpano (Sucre), y como jefe militar al capitán de corbeta Jesús Teodoro Molina Villegas.

Al frente de la rebelión estuvieron, además de su comandante en jefe, capitán Jesús Teodoro Molina Villegas, el mayor Pedro Vegas Castejón, los capitanes Julio Bonet Salas y Omar Echeverría, los tenientes Héctor Fleming Mendoza, Octavio Acosta Bello, José Farías Abreu, Jesús Silva Mata, Luis Delgado Delgado, Epifanio Requena, el alférez Osorio Jordán, el sargento mayor Segundo Urdaneta, los sargentos José Todulfo Jiménez y Douglas Chirinos, los maestres Pastor Sarmiento, José Uzcátegui, Daniel Pérez Martínez, Ángel Armando Arcila, Alfredo Silva Pérez, Luis José Acuña, Ramón Antonio Rincones, José Salazar y Hugo Simón Acosta y los civiles Eloy Torres, Simón Sáez Mérida, José Vicente Abreu y Pedro Duno. El destacamento 77º de la Guardia Nacional se sumó al movimiento y combatió al lado de los infantes de marina.

Debido a complicaciones en el plan elaborado por los oficiales revolucionarios, la rebelión quedó aislada en Carúpano y pudo ser derrotada. Durante tres días, los rebeldes resistieron el ataque de fuerzas militares superiores hasta verse obligadas a rendirse.

La rebelión del 4 de mayo de 1962 fue una demostración del grado de descontento del país ante el fracaso de la gestión política y económica del gobierno de Rómulo Betancourt. La indignación por su carácter represivo y antinacional había desbordado los marcos civiles y populares para extenderse al seno de la Fuerza Armada. Por otra parte, la rebelión fue una clara señal de la existencia en el seno de la Fuerza Armada de un grueso contingente de jóvenes oficiales identificados con la causa revolucionaria y patriótica.

 

Capitán Jesús

Capitán Jesús Teodoro Molina Villegas, jefe de la rebelión de Carúpano


Capitán Julio Bonet Salas

Los estudiantes de Pekín se rebelan contra la ocupación extranjera. Mao Tse Tung alienta la insurgencia estudiantil

 

Un día como hoy, el 4 de mayo de 1919, los estudiantes de Pekín (China) se movilizaron en grandes manifestaciones de protesta por la ocupación extranjera. A los estudiantes se les unieron los trabajadores de las fábricas y comercio, convirtiéndose de las más importantes jornadas de masas efectuadas contra el imperialismo. Ese día hubo choques con policías y tropas extranjeras y los manifestantes incendiaron edificios que simbolizaban la ocupación extranjera. Los estudiantes y trabajadores protestaban contra las disposiciones del tratado de Versalles (Francia), que cedía a Japón la ex colonia alemana del Shan-Tung. También rechazaban la política capituladora del Gobierno chino ante las exigencias imperialistas de Japón.

Las manifestaciones se extendieron a todo el país y crearon condiciones para una mayor unidad y combatividad revolucionaria contra los invasores y colonialistas extranjeros.

Con motivo de los acontecimientos del 4 de mayo de 1919, Mao Tse Tung declaró: “Si no hablamos, ¿qué vamos a hacer? Si no actuamos, ¿qué haremos? Si no nos levantamos y luchamos, ¿qué haremos?”.

 


Nace José Gregorio Monagas, la primera lanza de Oriente y firmante del decreto sobre la libertad de los esclavos. El decreto fue una farsa porque los esclavos continuaron sometidos a condiciones inhumanas

El 4 de mayo de 1796 nació en Aragua de Barcelona (Anzoátegui) el general José Gregorio Monagas, a quien el Libertador Simón Bolívar llamaría “la primera lanza de Oriente”, y quien pasó a la historia como el “libertador de los esclavos”.

Inició su carrera militar en 1810 y se distinguió en las batallas de Maturín (Monagas), Cachito (Monagas), La Puerta (Guárico), Bocachica (Aragua), Carabobo, Urica (Anzoátegui), El Juncal (Anzoátegui) y muchísimas otras acciones. Participó en la campaña del Perú. Concluida la guerra, fue presidente de la República en 1851. Firmó el decreto de abolición de la esclavitud el 10 de abril de 1854. Preso en el castillo de San Carlos, en Maracaibo (Zulia), después de la reacción contra los Monagas, murió en 1858 en el Hospital Militar de dicha ciudad.

El decreto de abolición de la esclavitud fue una farsa porque los ex esclavos continuaron sometidos a condiciones inhumanas, debido a las prácticas de los hacendados y grandes propietarios de pagar con fichas y obligar a sus trabajadores a comprar en sus “pulperías”. Largas y penosas jornadas de trabajo acompañaban las prácticas neo-esclavistas.

José Gregorio Monagas