Néstor Rivero Pérez

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Miguel Ángel Asturias, quien nació en Ciudad de Guatemala el 19 de octubre de 1899, fue uno de los fundadores de la corriente conocida como Realismo Mágico, que alude al contexto de mitos, tradiciones y conflictos sociales en que se han visto envueltos los pueblos de este continente. Entre sus libros destacan Leyendas de Guatemala, Señor Presidente y Mulata de tal, así como Hombres de maíz. Ganó el Premio Nobel de Literatura en 1967.

Estudios y exilio

Con padres de ascendencia española, a sus veinte años Asturias fundó en Guatemala la Asociación de Estudiantes Universitarios. En 1920 tomó parte en las acciones que condujeron al derrocamiento del dictador Manuel Estrada Cabrera. Tres años después se recibe de abogado y viajó a París para estudiar Etnología. En la capital del Sena conoce a César Vallejo, Arturo Uslar Pietri y al fundador del surrealismo André Breton. A poco retornó a su país y sus diferencias con Jorge Ubico le llevan a otro exilio. De 1944 a 1954 dio su apoyo a los reformadores Juan José Arévalo y Jacobo Árbenz. A la caída de este último Asturias fue despojado de su nacionalidad, que le sería rehabilitada en 1966.

Ancestral

Uno de los personajes de Hombres de maíz, Nicho Aquino, tiene la virtud de transformarse en coyote. Y a esta cualidad, que responde a tradiciones ancestrales se une otra de carácter nutricio y colectivo: el maíz como sustancia de que están hechos los hombres, según el código maya del Popol Vuh. Asturias pasó 40 años de su vida estudiando el libro sagrado de los mayas. Si se relacionan los relatos que el escritor oyó en su infancia en voz de criadas indígenas, se identifican los ingredientes de la obra que le consagró como uno de los grandes literatos del continente.

Gaspar Ilom

Personaje en torno a cuya memoria gira la primera parte de Hombres de maíz, el cacique Gaspar Ilom simboliza la primera fase de las luchas de su pueblo frente a quienes llegaban a despojar a los indios de su tierra para explotar el maíz comercializándolo. Gaspar morirá envenenado, luego de una treta por un agente de los factores que hacen negocio con el cultivo del maíz. Ilom es nombre que traduce la respuesta que los originarios y campesinos de Suramérica dieron a los expoliadores, terratenientes y grandes capitales del agroalimento. Años después el hijo mayor de Asturias, Rodrigo, adoptaría el nombre Gaspar Ilom, como jefe de una guerrilla guatemalteca.

Trilogía bananera

Con Los ojos de los enterrados Asturias cierra la llamada “trilogía bananera”, integrada además por Viento fuerte y El papa verde. Las tres novelas se refieren a la vida y conflictos en las plantaciones de la United Fruit Co, en Guatemala. La narrativa asturiana se sustenta en tradiciones del Popol Vuh y hechos históricos como la huelga de Puerto Barrios, en la costa atlántica guatemalteca y hasta la caída del general Jorge Ubico, quien gobernó a favor de la empresa, la cual se negaba a reconocer las ocho horas de trabajo a sus jornaleros. Según la tradición, los muertos cierran sus ojos cuando hay justicia. He allí la parábola de la obra.

“Hombre de maíz…”

“Y si fuera por comer (…). Sembrado para comer es sagrado sustento del hombre que fue hecho de maíz (…) tierra por donde pasa siempre pobre… donde el aire se achaparra sobre los platanares y sube el árbol de cacao, cohete en la altura que…suelta bayas de almendras deliciosas” (Hombres de Maíz, Pág. 12).

Sinóptico

1970

Lázaro Cárdenas

Este día murió en Ciudad de México el general Lázaro Cárdenas, quien presidió la nación azteca entre 1934 y 1940; adelantó un conjunto de medidas que constituyen el período más radical del nacionalismo antiimperialista de la Revolución Mexicana, desde una posición de gobierno. Entre las reformas cardenistas se encuentran el impulso de la reforma agraria, la creación de los “ejidos” como forma de propiedad comunal a favor de la población indígena y la renovación en las estructuras de la enseñanza, el llamado proyecto de la escuela socialista. Cárdenas tomó, además, dos medidas de impacto económico antiimperialista: nacionalización de los ferrocarriles y la del petróleo, en un tiempo en que el resto de países de América Latina, donde se extraía hidrocarburos, facilitaban las condiciones para el ingreso de aquellas empresas, a la vez que dio cobijo a decenas de miles de españoles desterrados de la Península tras el triunfo de Francisco Franco en la Guerra Civil.

Escuela Socialista

Punto significativo de la administración Cárdenas fue el apoyo dado a la reforma educativa llamada “Escuela Socialista”. Uno de los teóricos de la reforma, Alberto Bremauntz sostenía que “la nueva escuela…iba a ser de nuevas formas de pensamiento de los niños, necesarias para preparar el cambio…del país”. Adverso al liberalismo a ultranza, Cárdenas ofrecía condiciones al “capital que se ajusta a las nuevas normas de justicia distributiva, que garantiza buenos salarios y cumple los derechos esenciales de las clases trabajadoras” (Lázaro Cárdenas, El Excelsior, edición del 13/06/1935).

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