“Ni a los animales se trata así”, dijo venezolano a quien incendiaron sus pertenencias en Chile (+Videos y llanto)

Los compatriotas fueron objeto de una medida oficial que, hasta ahora, no dio a conocer alternativas legales para su situación como migrantes. Fotos Internet.

VEA / Ildegar Gil

Está herida una parte del gentilicio venezolano migrado a Chile. Al norte, en Iquique, el rostro del fascismo le muestra puntiagudos puñales. Se los clava en el corazón. En la dignidad.

Desde el viernes 24 de septiembre, reportan diferentes medios de comunicación, son asolados por quienes sienten incomodidad debido a su irregular presencia en una plaza pública. ¿Irregular? Sí: Tienen tiempo dentro de carpas ubicadas en la plaza Brasil, espacio cercano a un balneario. Entre las calles Las Rosas y avenida Aeropuerto.

Precisan los textos, que adultas, adultos, niñas y niños pernoctaban en condiciones tan desfavorables que las “casas” de material endeble eran –al mismo tiempo-, dormitorios, cocinas, comedores y baños.

Se lee también que algunas y algunos iquiqueños, los asocian con la delincuencia. Lo cierto es que Iquique, la misma de la cantata de la agrupación Quilapayún, en 1978, tiene hora teñida de llanto, violencia, llamas y desprecio…por seres humanos, gente de carne, huesos y sangre en las venas. (Ver concierto al final)

“Que saquen las carpas…que saquen las carpas”, se escucha repetidamente en uno de los videos logrados, que graba el ruego de quienes ordenan el desalojo de sus compatriotas caribeños.

Repentinamente, otro material audiovisual capta al infierno en la tierra: el fuego calcinando las escasas pertenencias de quienes por diversas causas abandonaron la Patria que los vio nacer. Fuego como en la Alemania nazi; fuego como ¡en el Chile de Augusto Pinochet!

El cochecito de un bebé, víctima de quienes desde Venezuela y desde otras latitudes hicieron creer al continente que ser criollo era sinónimo de pandemia adelantada, se nota atrapado en el lente de una cámara que lo siguió hasta caer en las faldas del incendio provocado.

Tal vez alentada por la población y seguramente por las “benditas” órdenes “superiores” que siempre se esgrimen cuando de justificar atropellos se trata, efectivos de la policía (carabineros), procedieron al desalojo el viernes, en medio de coros imponentes y de ciudadanos y ciudadanas que concretaban su reclamo reforzando el “que saquen sus carpas”.

La orden fue cumplida. La orden llegó hasta allí. La orden no albergó otra orden o complemento: el de “ahora llévenlo a…”, o “vamos a evaluar los casos”, o “no quemen nada. Eso ya no se hace”. Dicen los despachos, que poco o nada se sabe del paradero de estas agobiadas hijas e hijos de Simón Bolívar.

“Si nos sacan de aquí con los carabineros, yo esperaría que nos digan para dónde podemos ir”, lamentaba Joselyn, una venezolana de 30 años de edad.

“Esta plaza no se ve bien porque es un espacio público, pero muchas personas hemos buscado arriendos y los dueños de los arriendos nos dicen que no, nada más por ser migrantes”, señaló la propia Joselyn.

Luis, de 24 años de edad, fue más allá. Lamentó la “dinámica” del operativo. “No nos dan ni un papel, nos están echando como si fuéramos animales, ni a los animales se trata así”, expresó el chamo en cuya nación hasta los animales son protegidos por las leyes.

Aldo, visibilizó un rostro más humano del Chile profundo. Declaró a la agencia de noticias AFP: “Nosotros no estamos yendo en contra de los inmigrantes, estamos en contra de la delincuencia. El inmigrante tiene derecho igual que usted y yo a tener un baño, a tener una ducha, entonces ayudémoslos, pero no ayudemos a la delincuencia”.

El sábado 25 de septiembre, se conoció el pronunciamiento de la Unicef, la organización de las Naciones Unidas para la infancia, con sede en la bella y larga Chile de los sueños de Salvador Allende. A través de su cuenta digital en Twitter, precisó: “UNICEF manifiesta su preocupación por la situación que están viviendo niños, niñas y adolescentes inmigrantes en Iquique y pide al Estado garantizar y proteger sus derechos, cumpliendo de esta manera con los tratados internacionales suscritos por el país”, recordando que “los niños y niñas en situación migratoria deben ser protegidos y se les debe garantizar el ejercicio de sus #derechos, independiente del status migratorio de sus padres, madres o familiares”. Finalizó: “Tienen derecho a no ser separados de sus familia; a vivir en espacios libres de violencia;  a contar con las condiciones que les asegure una vida digna; a recibir educación, atención de salud y protección social”.

Entretanto, está herida una parte del gentilicio venezolano migrado a Chile.

2 pensamientos sobre ““Ni a los animales se trata así”, dijo venezolano a quien incendiaron sus pertenencias en Chile (+Videos y llanto)

  1. Estas casas que vemos en los noticieros, periódicos, redesen general de la Fobia contra el VENEZOLANO, nos debe llevar a revisar los tratados deigracion y la POLITICA MIGRATORIA que tenemos, debemos actualizarla y adecuarla al trato dado a nuestros CONNACIONALES. NO
    SOMOS más ni MEMOS que los DEMÁS.

    1. Muchas gracias por su opinión. Los tratados internacionales establecen las políticas a seguir en estos casos

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