¡Qué democracia! ¿Cuál democracia?

La guinda del pastel fue colocada por la ministra de Asuntos Exteriores de España, Arancha González Laya, al decir: “En España no hay presos políticos, hay políticos presos”.

Richard Benavides, politólogo

pepeselektor@gmail.com

            Qué democracia tan vanguardista la española, esa democracia que se jacta de ir por el mundo dando cátedra de cómo actuar, diciéndole a los Estados soberanos cómo deben proceder; está a tan la vanguardia que impone sanciones por violaciones de derechos humanos, aplica a Venezuela lo que ellos mismos no profesan en su propia tierra.

Son tan buenos dando lecciones de democracia que se fueron a dar ejemplo a Rusia; el señor Borrell daba lecciones democráticas al canciller Lavrov, pero ese atrevimiento le salió bastante caro: Borrell nunca esperó una respuesta tan acertada como la realizada por Lavrov. En un ataque de vergüenza, a Borrell solo le quedó sonreír y agachar la cabeza al enterarse de que en España existen presos políticos.

Es que no es fácil oír en boca de otro, o mejor dicho, de un canciller ruso, lo que repiten distintos organismos internacionales y hasta la propia UE, que en España se han violado en distintas oportunidades los derechos humanos; son los casos de los presos catalanes que han sido encarcelados, el caso del rapero Pablo Hasél, quien ha sido sentenciado por cantar o publicar unos tuits incómodos, o el caso de Willy Toledo, quien fue imputado por herir los sentimientos religiosos de algunos; pero es que España es tan avanzada, que sí, en España se te puede juzgar por herir sentimientos religiosos o injurias a la Corona, normativas que son del siglo XIX; la UE ha solicitado en varias oportunidades al gobierno español que derogue ese tipo de legislación, debido a que violenta la libertad de expresión de los ciudadanos.

La guinda del pastel fue colocada por la ministra de Asuntos Exteriores de España, Arancha González Laya, quien para intentar rebajar la tensión y en su soberbia, expresó lo que es fundamental: “En España no hay presos políticos, hay políticos presos”, y esto es importante para aclarar el doble rasero con el que se mide la democracia occidental.

El gobierno de Venezuela en múltiples oportunidades ha dicho que los presos por terrorismo, como Leopoldo López, nunca fueron presos políticos, sin embargo se impusieron sanciones con base en mentiras, un discurso que siguen manteniendo, un discurso que les sirve para seguir asfixiando al pueblo venezolano; todo esto, mientras los terroristas Leopoldo López o Lorent Saleh se campean a sus anchas por la España democrática.

El gobierno venezolano en múltiples oportunidades ha dado muestras de buena voluntad a la oposición y en la búsqueda de la reconciliación nacional ha indultado a varios detenidos que han atentado contra la paz de la república por crímenes de terrorismo, a diferencia de la justicia española que envía a personas a la cárcel por cantar, o enjuicia a personas por “herir sentimientos religiosos”.

Veremos cuál democracia reina en España, veremos qué democracia es la que expresan cuando indulten a los presos políticos, porque sí, hay presos políticos, hay presos por expresar ideas y presos por exigir hacer política, aunque Borrell y González Laya digan lo contrario y se llenen la boca hablando de democracia a Venezuela, Cuba o Nicaragua; veremos qué democracia y cuál democracia serán capaces de dar.

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