Al Estado “matón” y “protector” del mundo le recordaron quien manda a quien.
Juan Carlos Toro H.
Durante su reciente discurso en el Congreso de los EE.UU. el primer ministro israelí, Binyamin Netanyahu, expresó entre otros puntos, la posición irreversible de Israel de no reconocer las fronteras de 1967 entre ese país y el Estado
Palestino, es decir, Israel se niega por completo a sentar fronteras definitivas con Palestina a través de un acuerdo de paz. Decisión que fue ovacionada de pie, entre aplausos y gritos de apoyo por gran parte de los congresistas del país del norte.
Días antes a que Netanyahu se pronunciara en relación a la situación en la Franja de Gaza, el presidente Barack Obama instó al Estado judío a que fijara sus fronteras, sin embargo este último no fue tomado en cuenta por su gran e inquebrantable aliado en el mundo como lo es EE.UU. Muy por el contrario a esto, Netanyahu dio un mensaje muy claro a su fiel aliado diciendo:
“Mis amigos, no necesitáis construir una nación en Israel. Ya estamos construidos. No tenéis que exportar democracia a Israel. Ya la tenemos. No necesitáis enviar soldados estadounidenses para defender Israel. Nos defendemos solos. Habéis sido muy generosos al darnos los instrumentos para cumplir la tarea de defender solos Israel. Gracias a todos vosotros, y gracias a usted presidente Obama, por vuestro inalterable compromiso con la seguridad de Israel. Sé que los tiempos económicos son duros. Lo aprecio profundamente.”
De esta manera Israel dejó totalmente claro que sus decisiones son soberanas y que los consejos de la gran potencia mundial, y principal aliado del Estado judío en el mundo, no lo harán poner en riesgo sus intereses particulares en la región y en el mundo.
Si bien es cierto que Israel ha demostrado el gran poder que esta Nación posee en el mundo, también ha demostrado y sin tapujos el excesivo libertinaje con que la misma actúa a la hora de llevar a cabo sus políticas agresoras e inhumanas. Pero sin duda alguna ha quedado en manifiesto también una situación real y concreta en la relación entre EE.UU. e Israel. Esta situación que ha quedado evidenciada ha sido el alto nivel de influencia israelí dentro de la política exterior norteamericana, pues la misma determina las decisiones importantes de la gran potencia imperial en materia de seguridad y salvaguardo de las políticas y pretensiones judías. Esta influencia es ejercida principalmente a través del denominado Lobby pro israelí que actúan dentro de un amplio espacio de la sociedad del país del norte.
Qué es un Lobby
Un Lobby es una amplia coalición de individuos y organizaciones que trabajan activamente por una causa en común, estos lobbys pueden estar compuestos por diferentes sectores de una sociedad y su composición dependerá de la naturaleza y origen de sus integrantes, así como también de los intereses en común que los mismos persigan.
El Lobby israelí en los EE.UU.
El Lobby israelí en los EE.UU. no es sólo un lobby más dentro de este país, los intereses que este persigue y el poder e influencia que el mismo ostenta marcan una gran diferencia del mismo en relación a los demás lobbys existente en ese país.
El Lobby israelí en EE.UU. está conformado principalmente por judíos norteamericanos, los cuales hacen un gran esfuerzo día a día para inclinar la política exterior de los EE.UU. a favor del Estado israelí. Esta injerencia dentro de la política exterior norteamericana se realiza a través de diversas actividades, las cuales pueden ir desde el voto por candidatos políticos pro-israelíes, contribuciones financieras y el apoyo a organizaciones pro-israelíes igualmente.
A pesar de que no todos los judíos norteamericanos son miembros del Lobby israelí este es sumamente significativo e influyente dentro de las decisiones de la política exterior de los EE.UU.
Los judíos-norteamericanos ha conformado una serie de organizaciones para poder influir de una manera efectiva y directa dentro de la política exterior estadounidense, destacándose entre ellas el Comité de Asuntos Públicos Estados Unidos-Israel (AIPAC), uno de los más poderoso e influyentes en Washington.
Estrategias para el éxito del Lobby israelí
El Lobby israelí persigue dos grandes estrategias para promover la ayuda de los EE.UU. a Israel. La primera consiste en ejercer una fuerte influencia en Washington presionando tanto al Congreso como a la rama ejecutiva para que apoyen a Israel, esto sin importar cual sea la opinión de un legislador o un político, pues el Lobby intenta a través de diferentes métodos que los mismos vean que apoyar a Israel es la “mejor” opción política.
La segunda estrategia es procurar asegurarse que el discurso público sobre Israel refleje una luz positiva repitiendo mitos sobre Israel y su fundación, dando además publicidad a la opinión de Israel en los debates políticos diarios. El objetivo principal de esta estrategia es evitar que surja cualquier comentario crítico sobre Israel desde una vista objetiva de los sectores políticos.
El éxito del AIPAC se debe básicamente a la capacidad que el mismo posee para premiar a legisladores y candidatos al Congreso que apoyen sus prioridades, así como también de castigar a aquellos que lo desafíen. El dinero que otorga el Lobby israelí durante las campañas electorales en los EE.UU. a aquellos candidatos que apoyen la causa israelí se expresa en sumas multimillonarias, como también lo son las cifras invertidas en las campañas para castigar a aquellas figuras políticas que se muestren desafiantes hacia la postura israelí.
El Lobby israelí además de influir directamente en la política del gobierno norteamericano, también procura determinar las percepciones y opiniones del público y de la sociedad norteamericana en relación a Israel y Oriente Medio, no permitiendo que se genere un debate al interno de la sociedad en temas relacionados con Israel, debido a que un debate podría llevar a un cuestionamiento acerca del nivel de ayuda que actualmente los EE.UU. aportan al país judío.
En el otoño del año 2001 y en la primavera de 2002, la administración Bush en su intento de disminuir de cierta forma el sentimiento antiamericano del mundo árabe trató de impulsar una serie de medidas para revertir las diferentes situaciones que de una u otra forma han ido enturbiando la imagen de los EE.UU. Frente a estas medidas que amenazaron con reducir la ayuda económica y diplomática que los EE.UU. ha ofrecido a Israel durantes décadas, el pueblo estadounidense según encuesta realizada en mayo de 2003 reflejaba que más del 60% de los norteamericanos estaban de acuerdo con retirar la ayudas a Israel si se resistía a la presión de los EE.UU. para solucionar el conflicto. También se destacó en aquella investigación que el 73% de los encuestados opinaba que los EE.UU. no debería favorecer a ninguno de los dos bandos, es decir, ni a judíos ni árabes.
La administración Bush no consiguió cambiar la política israelí y Washington acabó respaldando el enfoque de la dura línea de Israel en relación al conflicto de Oriente Medio. EE.UU. no solo apoyó a Israel, sino que también modificó su posición frente al conflicto y adoptó todas las justificaciones israelíes para cada una de las actuaciones del país judío en la región. Este cambio fue producto de las efectivas presiones del Lobby israelí dentro de la política exterior de los EE.UU. a través de los ya mencionados mecanismos que el mismo utiliza para conseguir sus objetivos.
Israel cuenta con el apoyo incondicional de los EE.UU., país que haciendo uso de su derecho al veto como miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU resguarda de las posibles sanciones dictadas por la Asamblea General al Estado judío.
E l Encubrimiento y la Negación del Lobby israelí
Los sectores comprometidos tanto directa como indirectamente con el Lobby israelí han negado la existencia del mismo y principalmente que una organización de este tipo pueda llegar a influir en la política de un país como los es EE.UU. Frente a esto se ha trabajado en una campaña de encubrimiento del Lobby apoyada principalmente por los medios de comunicación.
A pesar de estas campañas existen argumentos irrefutables en relación a la existencia y la eficacia en el actuar e influencia del Lobby israelí en los EE.UU. además se puede exponer que el mismo no es uno más de los lobbys existentes en este país. Frente a este tema James Petras, (destacado investigador norteamericano), elabora una investigación consistente en catorce (14) tesis, las cuales son creadas en respuesta al intelectual norteamericano Noam Chomsky, el cual ha mencionado que el Lobby israelí no ejerce una presión o injerencia significativa dentro de la política de los EE.UU. Ante tal afirmación Petras ha trabajado esta serie de tesis que manifiestan con claridad el actuar del Lobby. A continuación se mencionan algunas de estas tesis.
-Según Petras, Chomsky afirma que el Lobby pro israelí es igual que cualquier otro lobby u otro grupo de presión de Washington. Sin embargo, Petras menciona que el lobby pro-Israel ha conseguido que una mayoría de congresistas sea favorable a la asignación a Israel de tres veces la ayuda exterior anual destinada a toda África, Asia y América (más de 100.000 millones de dólares en los últimos 40 años). El Lobby dispone de 150 empleados que trabajan a tiempo completo para el AIPAC.
-Por otra parte Petras indica que Chomsky omite las casi unánimes mayorías en el Congreso que cada año dan su apoyo a todas las medidas pro israelíes en materia militar, económica, de privilegios de inmigración y de ayuda económica que propone el Lobby.
-Chomsky afirma además que las grandes petroleras son las causantes de la guerra, afirmación que según Petras no tiene ningún sentido debido a que las mismas son perjudicadas con este tipo de conflictos armados pues las renovación de los contratos de las grandes compañías petroleras estadounidense con los países árabes son puestos en riesgo.
-Para Chomsky no hay espacio para el análisis de las desventajas diplomáticas que implica para EE.UU. sus vetos a las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en las que se condenan la sistemática violación de los derechos humanos por parte de Israel.
-Chomsky deja de analizar también el papel del Lobby pro israelí en las elecciones al Congreso, así como su financiación hacia los candidatos y las campañas de propaganda. El resultado son unas votaciones favorables en un 90% a los temas prioritarios para el Lobby y las asociaciones afiliadas locales y regionales.
-Por otra parte, Chomsky no se detiene a analizar qué sucede con los candidatos que el Lobby consigue derrotar, la abyecta petición de perdón que llega a obtener de aquellos congresistas que ha osado poner en cuestión las políticas y las tácticas del Lobby, y el efecto intimidatorio que estos ”castigos ejemplares” tienen sobre el resto del Congreso.
-Chomsky no tiene en cuenta la inigualable capacidad de convocatoria de élites que tiene el Lobby. A la reunión anual del AIPAC asisten los líderes del Congreso, los principales miembros del Gobierno y más de la mitad de todos los miembros del Congreso, plenamente comprometidos con el apoyo a Israel, que incluso identifican los intereses de Israel con los de los Estados Unidos.
En conclusión, las políticas adoptadas por los EE.UU. independiente del sector político a las que estas respondan -demócratas o republicanos-, siempre han demostrado estar influenciadas por la efectiva presión del Lobby israelí, pues este trabaja incesantemente para conducir la política exterior de los EE.UU. a favor de los intereses judíos especialmente en los escenarios conflictivos tales como la Franja de Gaza o la relación con países como Siria o Irán (enemigos directos del Estado judío).
El actuar pasivo por parte de los diferentes gobiernos norteamericanos frente a las políticas judías, confirma la innegable y poderosa injerencia de este sector a través del Lobby israelí sobre la potencia imperial. Así lo confirmó el Premio Nóbel de la Paz y presidente de los EE.UU. Barack Obama, frente a la posición fijada por Netanyaju en el propio Congreso de los EE.UU. cumpliendo de esta manera con sus promesas hachas durante la campaña presidencial en donde se comprometió a “seguir profundizando la relación entre estos dos países especialmente en materia militar”

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LES DIERON UN DEDO Y SE AGARRARON LA MANO Y EL ANTEBRAZO CARAJO !! ISRAELITAS CONTAD CON LA MUERTE MALDITOS SIONISTAS AUNQUE SE PAREZCAN A NOSOTROS NO LOS ACEPTAREMOS NUNCA!! PASALO..