Venezuela rechaza informe politizado y parcializado de Misión Internacional de Verificación (+Video)

Así lo señaló el  representante permanente de la República Bolivariana de Venezuela ante la Oficina de las Naciones Unidas y demás Organismos Internacionales con sede en Suiza, Héctor Constant Rosales.

VEA / Fuser News

El  representante permanente de la República Bolivariana de Venezuela ante la Oficina de las Naciones Unidas y demás Organismos Internacionales con sede en Suiza, Héctor Constant Rosales, expresó el rechazo del Gobierno venezolano al informe presentado por la Misión Internacional de Verificación en la 48° Sesión Ordinaria el Consejo de Derechos Humanos.

«Rechazamos este nuevo informe que acaba de ser presentado sobre Venezuela y desconocemos, una vez más, tanto de forma como de fondo, la legitimidad de la Misión que lo ha elaborado», enfatizó el embajador venezolano en su intervención en la que sostuvo que el documento presenta «una cantidad tal de falsedades e improperios que resulta imposible otorgarle el más mínimo viso de seriedad».

«No existe ningún rigor metodológico o científico en su elaboración», denunció Constant, quien recordó que estos informes «son muy bien financiados con varios millones de dólares».

«Estamos frente a un informe en extremo politizado, parcializado y selectivo, cuyas afirmaciones nuevamente se basan en el muy cuestionado estándar probatorio de “motivos razonables para creer”, con el cual se pretende justificar cualquier desatino, sin verificación ni prueba alguna», enfatizó.

El embajador venezolano recordó que Venezuela se encuentra sometida a la imposición de medidas coercitivas e ilegales por parte de Estados Unidos, hecho que ha sido ignorado en el documento.

«La reprochable práctica de promover informes injerencistas contra los países del Sur viola, de manera flagrante, el mandato confiado a este Consejo de promover y proteger los derechos humanos, sobre la base del diálogo genuino y la cooperación, pilares fundamentales de su labor», subrayó.

Por último, reiteró la voluntad del Gobierno venezolano a fin de «seguir cooperando con este Consejo y con la Oficina de la Alta Comisionada, bajo los principios universales del respeto a la soberanía y a la no injerencia en los asuntos internos de los Estados».

 

Intervención del embajador Constant Rosales:

Gracias, Presidenta.

Rechazamos este nuevo informe que acaba de ser presentado sobre Venezuela y desconocemos, una vez más, tanto de forma como de fondo, la legitimidad de la Misión que lo ha elaborado.

Al igual que en la 45º sesión, el informe presentado hoy adolece de una cantidad tal de falsedades e improperios, que resulta imposible otorgarle el más mínimo viso de seriedad.

No existe ningún rigor metodológico o científico en su elaboración, habiendo sido realizado a distancia por una suerte de misión fantasma constituida contra Venezuela, y monitoreada por los gobiernos subordinados a Washington.

Estos informes son muy bien financiados con varios millones de dólares dispuestos para su elaboración a pesar de la grave escasez de recursos que padece Naciones Unidas. Yo invito a los miembros de esa misión a demostrar coherencia ética donando esos recursos para la adquisición de vacunas contra el Covid-19 en vez de seguir prestándose para la ignominia de la calumnia.

Estamos frente a un informe en extremo politizado, parcializado y selectivo, cuyas afirmaciones nuevamente se basan en el muy cuestionado estándar probatorio de “motivos razonables para creer”, con el cual se pretende justificar cualquier desatino, sin verificación ni prueba alguna.

Aunque se afirma que entrevistaron a cientos de personas, se recurre a fuentes anónimas e inventadas que nadie jamás podrá verificar.

Apelan a las falsas acusaciones de los enemigos de Venezuela que son exhibidas como verdades absolutas en el informe, cubiertas bajo el manto de supuestas “informaciones creíbles”. El mismo modus operandi tradicional que se usa para instrumentalizar los derechos humanos.

Estamos pues en presencia de otro informe elaborado con las técnicas del “fakenews” y bajo la lógica de que “poco importa lo que se afirme, mientras se trate de graves y escandalosas acusaciones contra Venezuela”. La única finalidad es continuar legitimando falsas realidades como supuestos “informes de la ONU” que luego son altamente mediatizados con fines políticos y partisanos para debilitar el progresivo estado constitucional de los derechos humanos en mi país.

Señora Presidenta,

Es conocida la obsesiva persecución contra Venezuela, sometida a continuos ataques multidimensionales que tienen su principal arma en la criminal imposición de medidas coercitivas unilaterales por parte del gobierno de Estados Unidos y sus socios de la Unión Europea.

Hasta la fecha, se han impuesto más de 400 de estas ilegales medidas, sin que la supuesta Misión de Verificación de Hechos tome si quiera nota, desconociendo voluntariamente el notable impacto que suponen para el goce efectivo de los derechos humanos del pueblo venezolano.

Las MCU contra Venezuela constituyen un crimen de lesa humanidad, conforme al Estatuto de Roma. Es un ataque generalizado y sistemático cometido contra nuestro pueblo que nos ha llevado a elevar el caso ante la Corte Penal Internacional y que hoy se encuentra en la segunda fase de su examen.

El informe que hoy denunciamos pretende abordar el sistema de justicia venezolano desconociendo, ex profeso, los recientes y notables avances legislativos en la materia, con la discusión y aprobación de ocho proyectos de ley para brindar más protección a las víctimas y testigos; el mejoramiento sustancial del acceso a la justicia; la reforma del proceso penal para una mayor participación de las víctimas y sus representantes; en suma, todo un gran esfuerzo para brindar una justicia más expedita que reduzca la impunidad y fortalezca la tutela judicial efectiva y las garantías constitucionales de la libertad personal.

Señora Presidenta,

La reprochable práctica de promover informes injerencistas contra los países del Sur viola, de manera flagrante, el mandato confiado a este Consejo de promover y proteger los derechos humanos, sobre la base del diálogo genuino y la cooperación, pilares fundamentales de su labor.

Este Consejo debería reconocer y felicitar la fluida cooperación existente entre la Oficina de la Alta Comisionada y el Gobierno venezolano, a resultas de la Carta de Entendimiento renovada recientemente, que está dando resultados positivos y concretos, y por el contrario no debería mantener este esperpento llamado Misión Internacional de Verificación de Hechos ensamblada según los planes intervencionistas del gobierno estadounidense.

A pesar de la campaña contra nuestra democracia y los boicots orquestados desde Washington y Bogotá, el próximo 21 de noviembre el pueblo venezolano reafirmará sus arraigados valores de civismo, con la celebración de elecciones de gobernadores y alcaldes, dando una nueva lección democrática a quienes pretenden enlodar la dignidad de Venezuela y de sus legítimas autoridades.

Asimismo, y tal como fuera informado a la Asamblea General de Naciones Unidas por el presidente constitucional Nicolás Maduro, mi gobierno seguirá avanzando en el diálogo fructífero establecido actualmente con la oposición venezolana en Ciudad de México, que confiamos sea una garantía más para el pleno disfrute de los derechos humanos de mi pueblo, incluidos los derechos económicos y sociales afectados por las ilegales MCU.

Reiteramos nuestra voluntad de seguir cooperando con este Consejo y con la Oficina de la Alta Comisionada, bajo los principios universales del respeto a la soberanía y a la no injerencia en los asuntos internos de los Estados.

Muchas gracias.

 

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