6 de diciembre de 1998: El día en que Chávez comenzó el renacer de Venezuela

Durante la campaña de 1998 Chávez fue un candidato invisibilizado por los grandes medios de comunicación social. Foto Internet

Venezuela siempre grande. IV Capítulo

Yuleidys Hernández Toledo

Para 1998 Venezuela atravesaba una profunda crisis: Económica, social, política y hasta moral. Para ese año, de acuerdo con las cifras que manejaba la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), una institución aliada de los gobiernos adecos y copeyanos, 1.800.505 hogares (9.367.826 personas) se encontraban en pobreza extrema; mientras que 960.982 hogares (4.997.108 personas) se encontraban en estado de pobreza relativa. Solo 15 % de la población no era pobre. Se trataba de 602.396 hogares (3.132.457 personas) (686).

En medio de este escenario, Venezuela se prepara para celebrar unos comicios presidenciales. Unos, donde por primera vez la patria se siente emocionada, pues en abril de ese año, Hugo Chávez Frías, un soldado, un hombre humilde de Barinas, lanzó su candidatura presidencial.

Chávez tenía lo más importante a su favor: El apoyo del pueblo, que veía en él a un salvador, un cambio profundo; tenía en su contra un poderoso poder; se trataba de los regímenes adecos y copeyanos que no querían perder el gobierno; tampoco lo respaldaban la burguesía y la oligarquía, que no querían perder sus privilegios. El imperialismo estadounidense también lanzó sus ataques para impedir su victoria y lo mismo hizo el monopolio mediático.

Cuatro subordinados a EE. UU. entre los candidatos

Una exreina de belleza y politóloga, un economista, un sociólogo y un político de trayectoria, fueron los contrincantes de Hugo Chávez Frías en las elecciones de 1998, y aunque los cuatro eran muy diferentes entre sí, sus programas de gobierno eran muy similares, pues todos apostaban por la privatización, la apertura petrolera y seguir bajo el tutelaje de Estados Unidos.

Se trataba de Irene Sáez, Henrique Salas Römer, Claudio Fermín y Luis Alfaro Ucero, los cuatro principales contendores de Chávez en el ’98, de una lista que ascendió a 13 rivales; los otros nueve (Gonzalo Pérez Hernández, Miguel Rodríguez, Godofredo Marín, Radamés Muñoz León, Oswaldo Sujú Raffo, Ignacio Quintana, Alejandro Peña Esclusa, Doménico Tanzi y Alfredo Ramos) no destacaban en las encuestas, refiere el libro Cronología de una implosión.

Sáez, quien fundó su propio partido, Integración y Renovación Nueva Esperanza (Irene), logró aglutinar, además del apoyo inicial de Copei, el de “fuerzas antipartidistas con exmiembros de los partidos, estamentos financieros y comunicacionales, admiradores de concursos de belleza y de la mitificada ‘Irenelandia’ (Chacao), sectores juveniles, de cultura light, y por último con aquellos que sin mayores ideales buscaban montarse en el portaaviones electoral”, recoge el libro Historia electoral de Venezuela 1810-1998, escrito por Jesús Sanoja Hernández.

El otro candidato, Salas Römer, era empresario. Estudió el bachillerato en Estados Unidos. Se graduó en Economía en la Universidad de Yale, eran varias de las características que difundían en 1998 sobre el candidato presidencial.

Fue gobernador del estado Carabobo desde 1989 hasta 1995; perteneció a las filas de Copei hasta que decidió fundar su partido Proyecto Venezuela, con el que se lanzó a las elecciones de 1998. Tuvo experiencia gerencial (Grupo Mendoza) y vínculos con el entonces presidente Rafael Caldera; fue promocionado por los medios y los sectores que lo apoyaron como “el buen gerente”, los promotores de su campaña lo hicieron así para no identificarlo con Fedecámaras, “aunque él representaba a este sector y a los empresarios”. Así lo describió a esta autora en diciembre de 2018, el periodista Jesús Moreno, en entrevista para la Agencia Venezolana de Noticias (AVN).

Moreno, quien para aquella época cubría la fuente política para el diario La Calle, relata que la candidatura de Luis Alfaro Ucero causó división y aumentó la crisis interna en AD. El 24 de noviembre de 1994, gobernadores y miembros del Comando Estratégico Nacional (CEN) de la tolda blanca, le piden la renuncia al “Caudillo”, por su estancamiento en las encuestas; sin embargo, este insiste en continuar en la contienda, por lo que es expulsado.

Fermín, ya en 1993 se había lanzado como candidato presidencial por AD, pero fue derrotado por Caldera. “Claudio Fermín trató de capitalizar algunos votos de la fragmentación que había en AD”, expresó Moreno.

El periodista, quien fue perseguido por el gobierno del adeco Rómulo Betancourt por militar en el Partido Comunista de Venezuela (PCV) y en las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN), condición que lo llevó al exilio en la Unión Soviética, agregó que el sociólogo trató de proyectarse como lo nuevo.

Un candidato invisibilizado

Durante la campaña de 1998, Chávez fue un candidato invisibilizado por los grandes medios de comunicación social. Aunado a ello, algunos de los que cubrían sus actos de campaña, lo hacían para descalificarlo.

Pero como si lo anterior no fuese suficiente, partidos dominantes de la época ejecutaron una guerra sucia contra el candidato revolucionario. En octubre de 1998, el Polo Patriótico, coalición que apoyaba a Chávez, acudió al ente comicial para denunciar una cuña de AD en la cual imitaban la voz del candidato revolucionario para que pareciera que había dicho que “freiría la cabeza de los adecos”.

El Movimiento V República (MVR) negaba la veracidad de la expresión, que se replicaba permanentemente en los medios de comunicación para presentarlo como un agresor.

A pesar de la guerra publicitaria, Chávez logró capitalizar el enorme descontento popular que había hacia los partidos tradicionales AD y Copei, y también hacia alternativas como Convergencia.

Aquel 6 de diciembre de 1998, Chávez gana las elecciones al obtener 3 millones 673 mil 685 votos, es decir, 56,20 %. Venezuela estaba feliz; por fin venía el cambio con el que tanto había soñado. 

Constituyente fue su propuesta en 1998

No privatizar Petróleos de Venezuela (Pdvsa), impulsar el desarrollo de un modelo económico humanista y convocar a una Asamblea Constituyente, fueron las propuestas centrales de la campaña electoral del candidato presidencial Hugo Chávez en las elecciones de 1998.

“Si fuese Presidente, el Congreso duraría minutos (…) No se puede gobernar seria y honradamente un país, con estas cúpulas partidistas podridas que siguen desde el Parlamento activando hechos de corrupción, ni con asambleas legislativas en manos de bandidos”, expresó el 4 de noviembre de 1997 durante el foro “El futuro y la vigencia del Parlamento” (687).

La propuesta electoral de Chávez incluía refundar la República y darle mayor poder al pueblo. “La soberanía reside en el pueblo”, dijo el 4 de noviembre de 1997 (688).

Luego de su triunfo, una de las primeras cosas que hizo fue entregar el poder al pueblo, una premisa y una acción que mantuvo hasta el último minuto en el que estuvo al frente del país como jefe de Estado.

“Yo, Hugo Chávez Frías, no me pertenezco a mí mismo. Yo, todo mi ser, le pertenece a ustedes, al pueblo de Venezuela. (…) Aquí vengo a arrodillarme ante ustedes. Aquí vengo a rendirme ante ustedes. ¡Ustedes son los dueños de la Venezuela futura! (…) Ese poder que ustedes me han dado, a mí no me pertenece, ese poder es de ustedes. Ustedes guiarán el gobierno que no será el gobierno de Chávez, porque Chávez es el pueblo. Será el gobierno del pueblo. El gobierno de las mayorías. ¡El gobierno de la dignidad! El gobierno bolivariano. El gobierno venezolano. Un gobierno patriótico. Ustedes son los dueños de ese gobierno. Yo cumpliré apenas el mandato de ustedes” (689), expresó aquel 6 de diciembre de 1998, ante una multitud de seguidores que se concentró frente al Teatro Teresa Carreño, en Caracas, para celebrar su victoria electoral.

En aquel discurso Chávez llamó a la unidad del pueblo para construir la nueva Venezuela.

“Yo no guardo en mi corazón ni un solo milímetro de odio ni de rencor ni de sentimiento de revancha contra nadie, en absoluto (…) No hay odio ni rencor y los llamo a todos a que elevemos el espíritu. Que no haya odio ni rencor en ninguno de ustedes, en ningún corazón de Venezuela. Y aquel que tenga odio, pues vaya echándolo; vaya echándolo al abismo. Necesitamos amor (…) Necesario es que pongamos en esta situación tan difícil nuestras diferencias a un lado. Yo lo declaro al mundo: No considero enemigo a ningún venezolano, sea cual sea su color político o sea cual sea la posición que tenga en relación con Hugo Chávez o con el proyecto que yo encarno. Le hago un llamado a todos los venezolanos de buena voluntad, a que nos unamos, a que busquemos las áreas de común acuerdo, a que construyamos consenso, porque la Patria es para todos, porque Venezuela es para todos” (690).

Como el estratega que era, dio muestra de su talante integracionista. “Debo decirlo a nombre del pueblo bolivariano de Venezuela, a nombre de todos los venezolanos, debo enviarle un saludo fraterno a todos los pueblos del mundo y a todos los gobiernos del mundo. Todo nuestro afecto, nuestro reconocimiento y la manifestación de nuestra más férrea voluntad para estrechar y profundizar los lazos de amistad y confraternidad, en primer lugar, con los pueblos de la América Latina y del Caribe, con los pueblos bolivarianos y con todos los pueblos del continente americano” (691).

Venezuela estaba feliz, había llegado el momento que tanto había soñado, comenzaba una segunda independencia. Con Chávez al frente del gobierno, la patria sabía que dejaría de ser una colonia del imperialismo estadounidense, un papel nefasto al que la había sometido el régimen puntofijista durante 40 años.

Pero la noble patria estaba clara; ella sabía que así como venía una época de reivindicaciones y mejoras para el pueblo, a Chávez, uno de sus hijos predilectos, le esperaban años difíciles; el imperialismo yanqui, la oligarquía, la burguesía nacional y la derecha internacional, no lo dejaría en paz nunca, pero la nación confiaba en su guerrero, tenía toda su fe puesta en él, sabía que vencería.

También se alegraba por sus hermanas latinoamericanas y países de otros continentes, porque la llegada de Chávez al poder también representaba una esperanza para los oprimidos del mundo. 

686-688  Maniglia Teresa y Carvajal Ingrid. Cronología de una implosión. La década final de la IV República. Minci. Segunda edición, 2011. Páginas 259 y 316-317. https://bit.ly/3butqRo.

689-691 http://todochavez.gob.ve/.

Aquí puedes leer las cuarenta y seis entregas anteriores del capítulo IV.

Betancourt da inicio a la dictadura representativa con su régimen. https://bit.ly/2Dsjuec

Betancourt viola la Constitución y su régimen asesina a Livia Gouverneur (II). https://bit.ly/2DqQYth

Comienza la lucha armada ante el baño de sangre que causa Betancourt (III). https://bit.ly/31aQqA2

Fabricio Ojeda se suma a la lucha armada (IV). https://bit.ly/3i1k1CE

Betancourt, el presidente que ayudó a agredir a la Revolución Cubana (V). https://bit.ly/310CucN

El nacimiento de la OPEP por el impulso de Juan Pablo Pérez Alfonzo (VI). https://bit.ly/2E9NgEC

Ante la represión de Betancourt nacen las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (VII). https://bit.ly/2CxaWTb

Raúl Leoni, otro adeco que continúa la represión e incluye la figura de la desaparición (VIII). https://bit.ly/3iMX4DA

Allanamiento de la UCV y la desaparición de Víctor Soto Rojas (IX). https://bit.ly/3kSXLNu

Alberto Lovera, uno de los mártires de las desapariciones y crímenes de Leoni (X). https://bit.ly/312uAQ8

Los campamentos antiguerrilleros, centros de torturas y represión (XI). https://bit.ly/3122EMl

Las torturas y los asesinatos reinaron en los campos antiguerrilleros (XII). https://bit.ly/2Y6QfFj

En el Palacio Blanco, frente a Miraflores, régimen de Leoni asesinó a Fabricio Ojeda (XIII). https://bit.ly/3gabMmJ

EE. UU., la CIA y su presencia en la política de terror contra los comunistas en los ’60 (XIV). https://bit.ly/3kS3fIj

Campesinos y campesinas, otras víctimas de los gobiernos adecos en los ’60 (XV). https://bit.ly/34nDj1z

Digepol y el SIFA, los cuerpos represores de los adecos en los ’60 (XVI). https://bit.ly/31hvwAv

El Acuerdo de Ginebra y la defensa del Esequibo (XVII). https://bit.ly/34oVOCX

Rafael Caldera, de Copei, asume la Presidencia y comienza el bipartidismo (XVIII). https://bit.ly/2Yp159N

Igual que Leoni, Caldera también allanó la UCV y arremetió contra los estudiantes (XIX). https://bit.ly/2QjGWxe

Rafael Caldera, el católico que gobernó “apoyado” con represión y torturas (XX). https://bit.ly/3bkxPq1

“La pacificación” en medio de la sangre y el fuego del régimen de Caldera (XXI). https://bit.ly/3gGt4bl

Caldera persigue a los estudiantes. Desde Barinas, una esperanza llega a la Academia Militar (XXII). https://bit.ly/3gGtSwT

En los ’70 sigue la colonización y dependencia de Venezuela del imperialismo gringo (XXIII). https://bit.ly/3ltKfAr

Gobierno de Caldera conspiró contra Salvador Allende y Fidel Castro (XXIV). https://bit.ly/3lx2SmP

Carlos Andrés Pérez, el ministro represor de Betancourt, gana la presidencia (XXV). https://bit.ly/3gG6YWg

Carlos Andrés Pérez, un experto en represión que además amparó a terroristas (XXVI). https://bit.ly/33fsAnP

CAP y la farsa nacionalización del hierro (XXVII). https://bit.ly/2RgoFS4

La “nacionalización” del petróleo, otra farsa de Carlos Andrés Pérez (XXVIII). https://bit.ly/2GQO7eX

Fedecámaras, el mejor aliado de CAP en sus planes contra el país (XXIX). https://bit.ly/2FknApz

Jorge Rodríguez, el hombre que enfrentó al régimen de CAP (XXX). https://bit.ly/2ZtKPVg

Régimen de Carlos Andrés Pérez asesina a Jorge Rodríguez (XXXI). https://bit.ly/3myHTRf

Terroristas aliados de CAP volaron avión de Cubana de Aviación (XXXII). https://bit.ly/33LLRgT

El decadente final del I régimen de CAP y el triunfo de Luis Herrera Campíns (XXXIII). https://bit.ly/33HVTj1

Luis Herrera Campíns: De recibir un “país hipotecado” a agudizar la crisis (XXXIV). https://bit.ly/2ZRfNag

La corrupción en la época de CAP absuelta en el gobierno de Luis Herrera Campíns (XXXV).https://bit.ly/3kxom1P

Régimen de Luis Herrera Campíns masacró en Cantaura a 23 jóvenes por pensar distinto (XXXVI).https://bit.ly/3ccEDX3

Fuga de divisas y corrupción entre las causas del “Viernes Negro” en 1983 (XXXVII). https://bit.ly/3ldhsPp

Jaime Lusinchi llega a la Presidencia y con él se agrava la corrupción y los problemas del país (XXXVIII). https://bit.ly/3la4guG

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Régimen de Lusinchi también masacró al pueblo: En Yumare y El Amparo (XL). https://bit.ly/3ju849G

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En 1989, CAP regresó a la presidencia con un paquete neoliberal contra el pueblo (XLII). https://bit.ly/33nZ2pa

El Caracazo: Cuando la víctima volvió a ser el pueblo (XLIII). https://bit.ly/33nyuEE

El 4 de febrero de 1992: La rebelión cívico-militar que despertó al pueblo (XLIV). https://bit.ly/36ujRRF

Juicio contra CAP, el regreso de Caldera a la Presidencia y Chávez sale de la cárcel (XLV). https://bit.ly/3naBcoJ

El desgobierno de Caldera y la conexión de Chávez con el pueblo (XLVI). https://bit.ly/3lf6yZP

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