Beneficios del acuerdo energético suscrito entre los gobiernos de Venezuela y Estados Unidos (EE. UU.) «se pierden de vista». Así lo dio a conocer este sábado 29 de agosto la Presidenta Delcy Rodríguez, al explicar el mecanismo rubricado entre ambas naciones y que se conoció el día anterior, un convenio que contempla el desarrollo de 17 campos petroleros estratégicos.
En un mensaje que dirigió a la nación cerca de las 9:40 de la noche, destacó que el acuerdo parte de una premisa muy sencilla, cada nación aporta aquello que puede hacer mejor. «Venezuela aporta petróleo, su industria y la experiencia de sus trabajadores por más de 100 años. Estados Unidos aporta capital y tecnología necesaria para recuperar y desarrollar esos activos», destacó.
Señaló que en ese marco la nación venezolana recibe a cambio: «Producción, empleo, inversión en infraestructura, mayores ingresos para el Estado, encadenamiento productivo para la industria nacional. Los beneficios se pierden de vista».
Resaltó que el acuerdo al que calificó de histórico tendrá «un gran impacto en la vida de todos los venezolanos en el mediano y largo plazo».
Venezuela conserva la propiedad y la soberanía sobre sus recursos
«Hay algo que debe quedar absolutamente claro, Venezuela conserva la propiedad y la soberanía sobre sus recursos mientras utiliza capital, tecnología y capacidad operativa para apalancar la recuperación de una industria estratégica duramente golpeada por sanciones», enfatizó la presidenta Delcy Rodríguez.
Producción superior a 1.5 millones barriles diarios
Este proyecto binacional suscrito por 25 años contempla el desarrollo de 17 campos estratégicos «con un objetivo de producción superior a 1.5 millones de barriles diarios, esto solamente con el acuerdo binacional Venezuela-Estados Unidos, pero nuestra meta va más allá con la firma de otros importantes acuerdos que incluyen a grandes empresas como Chevron, Repsol, ENI, Shell, BP, entre otros, queremos ser una potencia energética. Gran productora de petróleo, un exportador importante de gas y gran desarrollo petroquímico nacional».
Ingresos del Estado llegarían a 209.335 millones de dólares
Tras mencionar que todos los venezolanos y venezolanas tienen derecho a preguntarse cuánto recibe Venezuela por el acuerdo con EEUU, respondió que los ingresos del Estado llegarían a 209.335 millones de dólares.
En ese sentido describió que, con base en un precio de referencia de 65 dólares por barril, el cual puede ser más o menos, los ingresos para el país alcanzarían una cifra de «209 mil 335 millones de dólares para el Estado venezolano».
Explicó que en términos concretos «esto significa que por cada barril producido y vendido cerca de 19 dólares ingresan directamente a nuestro país».
«El último gran proyecto para el desarrollo de cuatro bloques verdes, ‘greenfield’ en la Faja Petrolífera del Orinoco fue con las asociaciones estratégicas durante la apertura petrolera hace 30 años, con regalías de 1% y 34% de impuestos sobre la renta. Este proyecto binacional contempla el desarrollo de ocho bloques verdes «greenfield» en la Faja con regalías mínimas del 16 % e impuestos sobre la renta del 34%», aseguró.
“Todo esto permitirá apalancar la recuperación del país y avanzar en las mejoras que todos los venezolanos queremos, necesitamos y merecemos“, añadió.
Resaltó: “escogimos el camino de la diplomacia con los Estados Unidos de América, para transformar nuestras diferencias en cooperación, y esa cooperación en inversión, producción, bienestar, resultados concretos para los venezolanos”.
En su discurso agradeció al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump y al secretario de Estado, Marco Rubio por «el esfuerzo que tanto su gobierno como nuestro gobierno, todo el equipo venezolano, que dedicó tiempo para alcanzar este acuerdo».
Una mirada al furturo
Manifestó que el acuerdo permitirá a los venezolanos mirar de cara al futuro: “Una mirada hacia el futuro dentro de un año, cinco años, cincuenta años. Estamos pensando en la Venezuela del futuro”.
“Como todos los saben nuestro país tiene las mayores reservas de petroleras del mundo; pero tener recursos bajo tierra no es suficiente. Necesitamos inversión, tecnología, infraestructura, capacidad productiva para convertir esas riquezas en bienestar para nuestra gente. De nada sirve tener nuestras reservas petroleras bajo tierra únicamente para que aparezcan en una estadística o en una contabilidad y podamos decir: ‘Somos el país con la mayor reserva del mundo’, cuando no podemos convertirlo y traducirlo en desarrollo para Venezuela», recalcó en transmisión nacional.
Agregó que «nuestras reservas deben convertirse en bienestar, prosperidad y felicidad para este país, y permitirnos recuperar nuestra capacidad productiva para consolidarnos como una potencia energética y productora».
«De esta manera no solo generamos mejores ingresos, servicios públicos, salud, educación, vialidad para nuestro pueblo; sino que aportamos a la seguridad energética del hemisferio y contribuimos a un mercado energético internacional más equilibrado y estable», remarcó.

