El gobierno de Brasil llamó este lunes a su embajador en Argentina, Júlio Bitelli, quien se reunió con el ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Mauro Vieira, en el Palacio de Itamaraty, para revisar la situación de las relaciones entre ambas naciones.
En un comunicado la cancillería brasileña, precisó: “No hay precedentes de que un presidente extranjero, en territorio nacional, profiera agresiones e insultos contra el jefe de Estado, las instituciones democráticas –incluido el Poder Judicial- y el pueblo brasileño”.
Destaca, la misiva oficial, que “es especialmente lamentable que este episodio infame involucre al presidente de un país con el que Brasil mantiene 203 años de amistad y cooperación y que tiene en Brasil a su principal socio comercial”.
La crisis diplomática
El pasado fin de semana Javier Milei, presidente de Argentina, lanzó una serie de insultos en Sao Paulo, que obtuvieron una contundente respuesta el domingo, por parte del gobierno de Lula.
Brasilia convocó a Itamaraty al embajador argentino, Daniel Raimondi, como reacción a la crisis diplomática nunca antes vista en la era democrática.
Injerencia en las elecciones de Brasil
El mandatario argentino asistió al acto de proclamación de Flavio Bolsonaro, principal candidato de la derecha a las elecciones presidenciales de octubre.
En ese escenario calificó a su homólogo brasileño, de “ladrón” y “presidiario”, al tiempo que se refirió como “basura calva” al juez del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes.
Al respecto, Luiz Inácio Lula da Silva se burló de Milei, cuando se dirigí a la recepción del presidente surcoreano Lee Jae-Myung, en Brasilia, cuando los periodistas le preguntaron por el presidente argentino, a lo cual respondió: “¿Quién? ¿Quién es ese tipo?”.
De igual modo, Lula al responder a las críticas del jefe de Estado de Argentina, señaló: “Este país es nuestro y nadie se va a entrometer. Que nadie de afuera intente interferir en las elecciones brasileñas”, afirmó.
Fuente: Agencias


