“The Discombobulator” (El Desconcertante) fue el nombre que el presidente de Estados Unidos, EEUU, Donald Trump, dio al arma sin precedente que tropas estadounidenses usaron el sábado 3 de enero, cuando secuestraron al presidente constitucional Nicolás Maduro, y a la primera dama y diputada a la Asamblea Nacional (AN), Cilia Flores.
Los detalles los ofreció el inquilino de la Casa Blanca en una entrevista que ofreció al New York Post, desde la Oficina Oval, quien una vez más presumió que «hizo que los equipos» con los que contaban las tropas venezolanas «no funcionaran» cuando los helicópteros estadounidenses invadieran Caracas aquella madrugada del 03 de enero.
«El Desconcertante. No me permiten hablar de ello», manifestó en la entrevista que el medio difundió este sábado 24 de enero en su página web.
«Nunca despegaron sus cohetes. Tenían cohetes rusos y chinos, y no lograron disparar ni uno. Nosotros llegamos, ellos presionaron botones y nada funcionó. Estaban listos para nosotros», agregó.
El 21 de enero durante su discurso en el Foro Económico Mundial celebrado en Davos, Suiza, al admitir su responsabilidad en los crímenes contra Venezuela, Trump, reconoció que «Hace dos semanas se usaron armas sin precedentes» en el ataque contra la nación bolivariana.
En esa oportunidad comentó, en lo que pareció un tono burlón hacia dos grandes potencias aliadas de Venezuela, «esos sistemas de defensas (son) fabricados por Rusia y China, así que van a tener que ir a revisar sus planes».
Ya el martes 20 de enero, Trump dejó entrever en una entrevista, que en la agresión militar que ejecutaron tropas estadounidenses contra Venezuela usaron un «arma sónica».
«Hubo un arma sónica que eliminó a muchos de los guardaespaldas cubanos ¿Es eso algo a lo que los estadounidenses deberían temer?», preguntó la periodista de NewsNation a Trump en una entrevista, a lo que el mandatario respondió: «(…) Nadie más lo tiene. Tenemos armas de las que nadie sabe, y digo que probablemente sea bueno no hablar de ellas; pero tenemos algunas armas increíbles. Ese fue un ataque increíble. No olviden que esa casa estaba en medio de una fortaleza, una base militar».
El 10 de enero, Karoline Leavitt, secretaria de prensa de la Casa Blanca, comentó una publicación del presentador estadounidense Mike Netter, quien reseñó el supuesto relato de un soldado venezolano, que al referirse a la operación militar ejecutada por EEUU contra Venezuela el sábado 3 de enero, describió que en un momento de combate, las tropas gringas, «lanzaron algo… no sé cómo describirlo… fue como una onda sonora muy intensa. De repente, sentí como si me explotara la cabeza por dentro. Todos empezamos a sangrar por la nariz. Algunos vomitaban sangre. Caímos al suelo, inmóviles».
Venezuela resultó ser un laboratorio para Estados Unidos, EEUU. Así lo denunciaba el jueves 22 de enero, el ministro del Poder Popular para la Defensa, general en jefe Vladimir Padrino López, al referirse a las declaraciones que hizo Trump en Suiza.
Los ataques de EEUU contra Venezuela se cobraron la vida de más de 100 personas, entre civiles y militares venezolanos y 32 soldados cubanos.
El 13 de enero, el vicepresidente sectorial de Política, Seguridad Ciudadana y Paz, Diosdado Cabello, denunciaba que las explosiones causadas por los gringos fueron tan fuertes que algunas víctimas deben ser identificadas por su ADN.
«Cuando no hablamos de la cantidad de fallecidos o asesinados, es porque las explosiones fueron tan fuertes que, bueno, hay personas que no sabemos dónde están; fue fragmentada de tal manera, que es imposible». Así lo dio a conocer ese 13 de enero, en rueda de prensa, en la que indicó que el número de muertos por los bombardeos que lanzó el 3 de enero Estados Unidos contra Venezuela, «sobrepasa 100 personas asesinadas».
Cabello dio a conocer que la Policía Científica del país, el Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (Senamecf), con el apoyo del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), hacen estudios de ADN, de «pedacitos», de «pedazos» de «restos humanos» que dejaron los bombardeos que lanzó EEUU contra Venezuela la madrugada del 3 de enero.
El derecho internacional humanitario rige la elección de los métodos y medios de guerra, a la vez que prohíbe o restringe el uso de ciertas armas, así lo recuerda el Comité Internacional de la Cruz Roja.
La Asociación Americana de Juristas, junto a otras organizaciones de diversos países, presentaron el lunes 12 de enero ante la Corte Penal Internacional (CPI) una demanda contra el presidente de Estados Unidos (EEUU), Donald Trump, el secretario de Estado, Marco Rubio, y otros funcionarios de ese gobierno, por los delitos de «presuntos crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad y consideración especial sobre la posible calificación de la toma de rehenes con fines coercitivos», cometidos por el régimen yanqui contra Venezuela el 3 de enero de 2026.



Lo cierto, es que se cumplió el Dicho Criollo en Venezuela,
» La confianza, mato al Gato «.
Indudablemente que la Tecnología en Armas es una Competencia sin límites.
Y he allí el reto de los Grandes Países.
Fuimos el Laboratorio Gracias a Dios con pocas Bajas.
Me pregunto es posible q 1 solo hombre vaya a destruir el mundo y tantos millones de habitantes en este planeta se queden con los brazos cruzados, no entiendo. O es q también se lo dejaremos a dios como siempre
Lo cierto de toda esta situación es que ha dejado bastante indignación como un país por mas superpotencia que sea, sea capaz de cometer atrocidades de guerra a las cuales ya está acostumbrados. Es indignante como se ha vulnerado, agraviado la soberanía de una nación sin que a nivel mundial (ONU, OEA) se pronuncien definitiva y enérgicamente.
Al enemigo no se le puede pelear con sus mismas armas , ya que la ciencia ha aumentado tanto , tenemos que inventar, crear, tener siempre nuevas estrategias porque se está peleando con el diablo del siglo XXI. Además de los vende patria. no sigamos permitiendo esa burla a los pueblos del mundo que espera una verdadera libertad.