VEA / Yonaski Moreno
No hay duda, Venezuela es ejemplo en la lucha contra el fascismo y por la defensa de los derechos de los pueblos. La afirmación la realizan delegados internacionales que desde este martes 10 de septiembre acompañan el Congreso Mundial contra el fascismo, neofascismo y otras expresiones similares, en el Centro de Convenciones de La Carlota, estado Miranda.
«Actualmente, el papel de Venezuela en la lucha contra el fascismo, el neonazismo y todas esas corrientes extremistas de derecha es de liderazgo. Venezuela es un país que está como ejemplo, que dice no a los intentos de embargos económicos, a los intentos de control del imperialismo norteamericano», aseguró el brasileño Marco Badarau, presidente de la Organización Global para la Cooperación y Desarrollo en conversación con Diario VEA.
Entre los representantes de más de 90 países que se han sumado al encuentro, el activista español y defensor de los derechos humanos Jorge Fernández resaltó «Venezuela tiene un recorrido de décadas de lucha contra el fascismo» con el pueblo como protagonista, por lo que es importante que otros países tengan la oportunidad de conocer su experiencia para apoyar esta lucha, pero también para replicar esa información en múltiples plataformas.
Para Jorge Serrano, representante de organizaciones sociales de Quito, Ecuador, Venezuela siempre ha jugado un papel fundamental en la lucha antifascista y cobra mayor relevancia en un momento en que se está reeditando «un viejo guion de los imperialismos de la historia del mundo» en el que «hay un país que se sale del eje, que se sale de sus planes de dominación, explotación y saqueo de recursos naturales y hay que hacerle la guerra».
Consideró que la patria bolivariana «es un país que está en guerra no declarada desde hace más de 20 años» y los ataques económicos, el asedio en la política, entre otros factores son prueba de ello.

La conversación con los delegados transcurrió en medio de un ambiente festivo en el que la canción necesaria se hizo escuchar y los colores de la bandera nacional dieron una calurosa bienvenida a los presentes.
Además de conversatorios liderados por escritores, intelectuales, delegados, comunicadores, entre otros representantes nacionales e internacionales, los asistentes tuvieron la oportunidad de disfrutar de una feria en la que rubros de producción venezolana fueron los protagonistas. Desde camisas con frases e imágenes del comandante Hugo Chávez, libros, tazas, agendas y bolsos fueron parte de la oferta.
No faltó el café y mucho menos el cacao, rubros que los presentes pudieron probar con satisfacción. Entre los stands se encuentra el de la marca Hecho en Comuna, que exhibe diversos productos, entre ellos, harina de maíz, caraota y café.
Revitalizar la lucha
Mientras las intervenciones daban inicio en la tarima principal, la periodista colombiana Sara Zapata valoró la importancia del evento para América Latina y el mundo. «Es revitalizar esa causa que es tan necesaria hoy en cada uno de nuestros países porque está corriendo riesgo la democracia, están corriendo riesgo los derechos humanos y la vida por lo que considero es fundamental estar acá», dijo a VEA.
El equipo periodístico de este medio coincidió con la presidenta y fundadora de la red de bibliotecas Hugo Chávez Frías en Paraguay, Marraya Gutiérrez, señaló que participar en el Congreso Mundial contra el fascismo es una obligación más que moral ya que muestra al mundo el rechazo a estas expresiones extremistas que tanto daño le han hecho a la humanidad.
La vocera señaló que Venezuela es uno de los países más acosado por el imperio por ser la cuna de la solidaridad y el antifascismo. Resaltó que es importante observar lo que ocurre en la patria bolivariana para replicar su lucha en los países de la región que están siendo asediados por la ultraderecha.
Pueblos del mundo juntos
Yésica Leyes, secretaria de juventud de la Central de Trabajadores y Trabajadoras de Argentina consideró que el congreso antifascista es una demostración de que los pueblos del mundo permanecen unidos en contra de la derecha y el fascismo que quiere explotar a los pueblos.
«Las juventudes estamos hoy acá, organizándonos para decirle no al fascismo, no a la derecha que intenta robarnos nuestros sueños», indicó.
Añadió que desde este sector, una de las principales tareas es hacer frente a la guerra informativa que se aplica a través de las redes digitales. «Tiene que circular otro mensaje porque lo que hoy está circulando lo que hace es que nuestras juventudes quieran estar más aisladas, se sientan más solas, con más grados de depresión y que no encuentren la felicidad que genera la construcción colectiva, el encontrarse con el otro».


