El dialogo nacional representa el sendero hacia el tan necesario encuentro de todas las y los venezolanos sin importar color político, credo o religión.
No hago alusión solo a la mesa de diálogo que está en desarrollo entre una delegación del Ejecutivo Nacional y un sector de la oposición, me refiero a una conversa de todos los sectores de la sociedad, a todos los niveles. Un acto reflexivo y constructivo en torno a los aspectos nodales que nos condujeron a la coyuntura actual, tanto de las causas internas como externas; a luz de estas, las alternativas viables para cabalgar estas circunstancias tan complejas para la nación.
El proyecto republicano de estas tierras data desde hace más de 200 años y está precedido de más de 300 años de explotación y genocidio por parte del imperio de aquella época. Considero que uno de los elementos para comprender y delinear el escenario actual, es la visión a largo plazo del proyecto.
Es menester darle una revisión a cada una de las etapas históricas del proceso de constitución de la República. Muchos caen en el error de intentar desde la inmediatez obtener respuestas y no me parece viable de esa manera.
Habría que preguntarse ¿por qué se habla de una primera, segunda, tercera, cuarta y quinta república?, ¿Qué paso con cada una de las anteriores?, ¿Por qué cayó la primera república, la segunda y todas las siguientes? Creo que se le deben dar respuesta a estos acertijos en el proceso de diálogo.
La paz como premisa del dialogo para el bienestar común
Parafraseando al hombre más grande de América, expreso lo que observo como la gran proeza a coronar en ese trayecto: El sostenimiento de la paz profundizando la justicia social y la convivencia democrática.
“La paz será mi puerto, mi gloria, mi recompensa, mi esperanza, mi dicha y cuanto me es precioso en este mundo”. La confrontación bélica con la potencia agresora, no sería otra cosa que un camino inexorable a la exterminación inminente del Estado Nación, una catástrofe de gran sufrimiento para toda la población.
Es en la diplomacia de paz, donde la republica tiene margen de maniobra para afrontar los retos actuales con mirada estratégica fijada en el proyecto histórico.
En mi humilde opinión, el diálogo en estos momentos para quienes amamos la patria, no es una opción, es una necesidad para promover la cohesión de todas las y los venezolanos en torno a la existencia propia de la nación en adversas circunstancias.
Diálogo político, productivo, diplomático, cultural, científico. Es el camino. Dialogar es de sabios.
El autor es docente


