El acuerdo entre Hamás e Israel, de cese el fuego entre las partes, que entró en vigencia de manera oficial este viernes 10 de octubre, «alcanzado para detener la agresión sionista en la Franja de Gaza …expresa la fortaleza y la dignidad de nuestro pueblo y pone de manifiesto la capacidad política y militar de la resistencia», indica el Movimiento Ruta Revolucionaria Alternativa Palestina, organización que tiene entre sus principios, que «No hay alternativa a Palestina, excepto Palestina liberada del río al mar».
Publicado este jueves 9 de octubre, considera que a pesar de la destrucción, el genocidio y los crímenes de lesa humanidad perpetrados por el régimen colonial israelí, en consonancia con el imperialismo yanqui, «…no han conseguido ninguno de sus objetivos…», enumerando como tales no haber liberado por la fuerza ni desplazado «…a nuestro pueblo de su tierra, para consumar su proyecto colonial».
Manifiestan sus condolencias por las víctimas de los ataques israelitas, pero exaltan la unidad del pueblo y su articulación con la resistencia, como única manera de escribir «…una nueva página en nuestra larga historia hacia la liberación de Palestina…».
A continuación, el texto íntegro:
El acuerdo de alto el fuego es fruto de la firmeza y la resistencia
del pueblo palestino
El acuerdo alcanzado para detener la agresión sionista en la Franja de Gaza expresa la fortaleza y la dignidad de nuestro pueblo y pone de manifiesto la capacidad política y militar de la resistencia. A pesar de la destrucción, el genocidio y los crímenes de lesa humanidad perpetrados por el régimen colonial israelí y el imperialismo yanqui —amparados por potencias europeas—, no han conseguido ninguno de sus objetivos: no han liberado por la fuerza a los colonos ni han destruido a nuestras fuerzas; tampoco han logrado desplazar a nuestro pueblo de su tierra para consumar su proyecto colonial.
La unidad del pueblo y su articulación con la resistencia han escrito una nueva página en nuestra larga historia hacia la liberación de Palestina, desde el río hasta el mar. Manifestamos nuestras condolencias por los mártires y deseamos una pronta recuperación para los heridos. Sabemos que la victoria llegará gracias a los sacrificios, la perseverancia y la paciencia de nuestro pueblo, y a la unidad de las distintas facciones de la resistencia.
Destacamos, también, el rol del movimiento solidario internacional con nuestra causa; sobre todo las impecables y efectivas operaciones militares de nuestros hermanos yemeníes, como la voluntad de la resistencia en el Líbano.
No podemos confiar en la entidad sionista ni en su régimen; nunca han respetado acuerdos ni han mostrado intención sincera de poner fin a su campaña de despojo y violencia. Tampoco podemos confiar en la administración de los Estados Unidos, que ha financiado y respaldado las políticas que han facilitado este genocidio. Los mediadores y las potencias que han mirado calladas mientras se cometía un genocidio del pueblo palestino han demostrado su complicidad: en lugar de presionar al agresor, han intentado presionar a la resistencia.
La única garantía real es mantener viva la llama de la resistencia —en todas sus formas legítimas— y reforzar las movilizaciones internacionales:
Llamamos a la solidaridad mundial: a organizar y sostener protestas, a presionar a los gobiernos para que corten todo tipo de relaciones con el Estado genocida, a exigir sanciones efectivas, y a forzar que los perpetradores rindan cuentas. Exigimos que los responsables de estos crímenes sean investigados y juzgados por tribunales internacionales; que paguen por sus acciones y se haga justicia para las víctimas palestinas.
No olvidaremos a los mártires. Mantendremos la lucha por la liberación de las y los prisioneros palestinos y por la liberación total de Palestina, desde el río hasta el mar. Lucharemos por el retorno de las y los refugiados y la restitución de sus derechos. Nuestra ruta es la de la liberación: continuaremos la confrontación política y la resistencia popular contra la entidad colonial y los intereses imperiales en la región y en el mundo hasta su desmantelamiento y hasta alcanzar la libertad plena para nuestro pueblo.


