El cuatro fue proclamado Embajador Cultural del Instituto Marca País, con el objetivo de proyectar su importancia simbólica ante el mundo. Así fue dado a conocer durante un acto en el monumento Flor de Venezuela, en Barquisimeto, estado Lara, celebrado al ritmo del instrumento representativo de la identidad sonora venezolana.

«El cuatro, como representante y como embajador, es un vehículo de comunicación. Cuando un embajador está en otro país se comunica, establece puentes de diálogo, de encuentro. La figura del embajador y de la embajadora es reencontrarnos en nuestra humanidad, independientemente de nuestro origen nacional, étnico, cultural, de nuestras creencias. Que el cuatro lo sea es muy representativo, porque el cuatro es Venezuela, el cambur pintón suena a Venezuela», expresó el ministro del Poder Popular para la Cultura, durante la actividad.
En su intervención, el titular del despacho cultural también hizo un reconocimiento a los luthiers venezolanos por su labor de «convertir el cedro en identidad, hacer que suene la madera con las cuerdas, con las clavijas, con el corazón, con la sangre, con la cultura y con la tradición», reseña nota de prensa del MPPC.
Por su parte, el gobernador del estado Lara, Luis Reyes Reyes, celebró que la ciudad de Barquisimeto, reconocida como cuna de grandes intérpretes y maestros luthiers, haya sido elegida como sede para este importante reconocimiento. Destacó que el instrumento de cuerdas es «el testimonio vivo del mestizaje en nuestra tierra, convirtiéndose en sinónimo absoluto de identidad y sentido de pertenencia».
La presidenta del Instituto Marca País Venezuela, Andreína Tarazón, destacó que este tipo de iniciativas «va a afianzar un valor fundamental de cualquier pueblo, que es su identidad». Asimismo, hizo énfasis en la importancia de impulsar políticas públicas enfocadas en la promoción y proyección internacional de la cultura y el patrimonio, con el objetivo de fortalecer el atractivo de Venezuela para el turismo y la inversión.
La jornada contó con la participación de la Orquesta Sinfónica de Lara, que ofreció un nutrido repertorio de temas como “La potra zaina”, “Atardecer larense”, “Apure en un viaje”, ”Moliendo café”, “Ramoncito en cimarrona”, «Golpe tocuyano”, ”Detrás de las sombras” y “Venezuela”.


