La Paradoja de Oslo. Este 10 de diciembre, el mundo presenciará uno de los actos de cinismo político más descarados de la historia reciente del Premio Nobel de la Paz. Se le ha otorgado este galardón a María Corina Machado, una figura que representa la antítesis de la fraternidad entre naciones y de la resolución pacífica de conflictos.
Esta premiación es la viva imagen de «El mundo al revés» por las siguientes razones ineludibles: Llamado a la Invasión: La premiada ha llamado, de manera pública y reiterada, a la intervención militar extranjera contra la República Bolivariana de Venezuela. Otorgar el Nobel de la Paz a quien invoca la guerra, la invasión y el derramamiento de sangre para derrocar un proceso legítimo, es un insulto directo a la memoria de Alfred Nobel y a todos los pueblos que luchan por la autodeterminación.
Promotora de la violencia interna (Guarimbas): Machado estuvo al frente y promovió la violencia callejera conocida como «guarimbas» en 2017, un período que sembró el terror en las ciudades venezolanas y que dejó un saldo trágico de vidas y destrucción. No se puede honrar la paz a quien ha estado al frente de la violencia fratricida.
Desconocimiento de la democracia popular: Este premio es una bofetada a la voluntad soberana del pueblo venezolano. Nuestro proceso bolivariano ha sido refrendado una y otra vez mediante el voto popular, siendo la expresión de la mayoría. Al premiar a una líder que rechaza este proceso y busca destruirlo por medios violentos, el Comité del Nobel demuestra su alineación con la política exterior injerencista y su desprecio por la democracia venezolana.
La Coordinadora Simón Bolívar denuncia este premio como un acto de profundo desprestigio contra la causa de la paz mundial y como una herramienta política utilizada para la agresión mediática contra nuestra soberanía.
Reafirmamos nuestro compromiso con la Revolución Bolivariana, con la paz que se construye con justicia social y con la defensa de nuestra Patria ante cualquier amenaza, venga de donde venga, incluso si se disfraza con el manto de un premio internacional.
¡La paz de Venezuela se defiende con el pueblo!




Los premios y concursos, en decadas pasadas eran consideradas de prestigio.
En las últimas decadas han caido en desgracia, porque la corrupción, entre otras alimañas, los arruinaron. El Nobel vale menos que un rollo de papel de baño.
PIENSO QUE LA HISTORIA ESTA LLENADA DE INSENSATEZ, DE DEPRAVADOS COLECTIVOS DE LA HUMANIDAD, SON MORBOSOS CON SU NARCISISMO Y NEOCOLONIALISMO ES POR ELLO QUE DEBEMOS DESPERTAR LAS CONCIENCIAS EN LOS JÓVENES EN CADA HOGAR , ESCUELA Y COMUNIDAD. COMO HACE FALTA ALI, CHAVEZ FIDEL, AHORA LA RESPONSABILIDAD LA TENEMOS TODOS QUE ESTIS DEMONIOS SEAN SANCIONADOS POR CONTENER TANTOS ANTIVALORES.