La maldad y oscuridad que expresaron algunos degenerados contra el mural en homenaje al canino héroe y salvador de 26 personas en La Guaira, tras el sismo registrado el pasado 24 de junio, no pudo más que el amor del pueblo venezolano. Este domingo 2 de agosto, decenas de personas voluntarias acudieron al Paseo La Nacionalidad, cerca de la UCV, para participar junto al joven artista plástico, Giordanni Sánchez, en la restauración de Tsunami, el perro rescatista.
A la gran figura de Tsunami le echaron pintura negra encima. A los agresores no les importó la trayectoria y misión cumplida por esa hermosa mascota (Border Collie), durante su participación por salvar seres humanos en la tragedia del estado La Guaira.

El señor Gregori Trejo, aunque trabaja en la ciudad de Caracas de lunes a viernes, se trasladó desde los Valles del Tuy, estado Miranda, para aportar su granito de arena con pincel y brocha en mano en la rehabilitación del mural dedicado a Tsunami.
Narró para este portal vía WhatsApp: «Se sentía una energía increíble, pude tomarme fotos con Giordanni, y con Jorge Beens, bombero de profesión y entrenador de Tsunami».
Agregó que quienes vandalizaron la obra de Sánchez le hicieron un favor, porque a su juicio, «dañar ese mural convirtió en tendencia nacional tanto a Giordanni Sánchez, como al propio Tsunami. La maldad se revirtió».
En su opinión, así como la contingencia generada por el terremoto unió a las venezolanas y venezolanos para apoyar y asistir a las víctimas dejadas por ese fenómeno natural, «el mural de Tsunami también nos volvió a unir. Mujeres, hombres y niños querían participar en la restauración, mientras que otros hacían colas para fotografiarse con Tsunami y Giordanni Sánchez. Todo les salió mal a quienes actuaron en contra del mural».
Somos resilientes
Para el creador del mural: “A pesar de los golpes que hemos tenido muy seguido, somos resilientes. Es una muestra al país y al mundo de que si nos dan un golpe, nos levantamos. Transformamos todo eso en algo positivo, porque así somos los venezolanos».

Su obra se convirtió en víctima del vandalismo semanas atrás. El acontecimiento se hizo viral en redes digitales, y Sánchez convocó a la comunidad a participar en su restauración. Decenas de voluntarios, entre ellos artistas plásticos, vecinos y la Misión Nevado, médicos y la Guardia del Pueblo respondieron a su llamado. La obra brilla de nuevo para reafirmar el homenaje al canino salvador. El objetivo se cumplió y los ojos de Tsunami, uno marrón y el otro azul, recobraron su luz de esperanza.
Tsunami desde muy pequeño sufrió maltrato y fue abandonado en la calle. Una fundación lo sacó del abandono y lo cuidó con verdadero amor. Poco después en su vida apareció Jorge Beens, bombero de profesión y fundador de una escuela de entrenamiento de perros para el rescate durante siniestros.
Beens le dedicó muchos años a Tsunami para que se destacara como el mejor canino rescatista. Durante su entrenamiento demostró que su destino era salvar vidas y recibió certificaciones internacionales. En el año 2023 estuvo en el terremoto de Turquía y Siria. En octubre de 2022, también participó en las jornadas de salvamento durante las vaguadas registradas en las poblaciones de El Castaño y Las Tejerías, en el estado Aragua. Actualmente tiene nueve (9) años y en diferentes tragedias ha localizado a más de 350 personas.


