VEA / Yuleidys Hernández Toledo

Venezuela recupera el control de Monómeros, empresa que había sido secuestrada en abril de 2019 por el golpista Juan Guaidó y su banda en complicidad con el expresidente neogranadino Iván Duque.

La noticia la dio a conocer el embajador de Venezuela en Colombia, Félix Plasencia, quien manifestó que se recuperó la legalidad. Remarcó que con esta acción se pone fin a la componenda llevada a cabo por la derecha y con la que hicieron daño a los pueblos venezolano y colombiano.

Monómeros «es una empresa del pueblo de Venezuela y regresa al poder del pueblo de Venezuela. Es un momento de júbilo, de felicidad», expresó.

Indicó que se encuentra en la embajada venezolana en Bogotá celebrando, en «ánimo de felicidad, de alegría, porque se impone el curso natural y normal de la ley, del orden, del deber ser, que significa que acabamos con la pretensión injerencista, traidora, sinvergüenza, irresponsable, que tanto daño ha hecho estos últimos años a los intereses sanos de los venezolanos».

Ya el 15 de septiembre la Cámara de Comercio de Barranquilla había confirmado la junta directiva de Monómeros nombrada por el Gobierno constitucional de Nicolás Maduro. El gerente general designado es el ingeniero Iván Sánchez Hernández. Así lo reseñaba el portal colombiano WRadio en su cuenta en Twitter.

Petro y su deseo de devolver la empresa

Antes de ganar la Presidencia de Colombia, Gustavo Petro manifestó su intención de devolver Monómeros a su legítimo dueño, el Estado venezolano. Su interés principal era que la agricultura colombiana no siguiera sufriendo por el mal manejo que Guaidó y su banda le dio a la empresa con sede en Barranquilla.

El 2 de enero de este año, cuando era candidato presidencial, Petro decía en su cuenta en la red social Twitter: «Los abonos de buena parte de la agricultura colombiana dependían de Monómeros colombo/venezolanos, la empresa se la regaló Duque a Guaidó después de expropiarla y se la robaron. Ahora los abonos cuestan dos veces más a los agricultores colombianos».

Cuando era precandidato presidencial, Petro asoció el incremento de precios de insumos agrícolas a la subida en ciertos rubros, al tiempo que acusó al régimen de Iván Duque por el hambre y la violencia en el país. También denunciaba que los lazos del Mandatario neogranadino con el golpista Juan Guaidó hicieron escalar el precio de los alimentos, pues recordó que su compatriota entregó al derechista venezolano la empresa Monómeros, que producía fertilizantes, y este la quebró, lo cual obligó al Gobierno colombiano a importar fertilizantes, refería el domingo 20 de febrero el portal español Tercera Información.

El viernes 12 de agosto, al referirse a que ya hay un flujo normal de personas en la frontera con Venezuela, y que ahora lo que se requiere es ampliar la apertura hacia el comercio y la producción entre ambos países, indicó que se debe continuar con una agenda que implica lograr que el precio de los fertilizantes para producir en el campo en Colombia pueda reducirse sustancialmente de cara a bajar el precio de los alimentos. Más adelante precisó: “Hay una empresa allí que es fundamental para ello, ubicada en Barranquilla, pero de propiedad colombo-venezolana que debe cumplir esa misión”, citó la Presidencia colombiana en su página web.

El 9 de agosto de este año, el presidente Gustavo Petro decía que con lo más importante superado, la normalización de las relaciones y la apertura de la frontera entre ambos países, había un tema más complejo: Monómeros.

«Con lo más importante superado hay temas más complejos, por ejemplo, Monómeros Colombo Venezolanos, que es donde se hacían los fertilizantes, es una empresa afectada, casi que quebrada, que hay que ver técnicamente cómo se puede reiniciar, y hay que ver la forma jurídica; hay que ver el sistema de sanciones que aún está vigente, etcétera, entonces, digamos eso no es tan fácil», expresó al término de un encuentro con David Baesly, director ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas, al ser abordado por periodistas.

En julio de este año, Petro expresó su disposición de regresar la administración de la empresa estatal venezolana Monómeros al Gobierno Bolivariano, presidido por Nicolás Maduro, con el objetivo de reducir los costos de los fertilizantes y recuperar la agricultura colombiana. Así lo dijo en una entrevista que concedió al portal colombiano La W, en la que resaltó que la compañía, radicada en Barranquilla es la que «hacía en Colombia la mayor parte de los fertilizantes para la agricultura, que ahora estamos importando a unos precios tres veces mayores”, lo que se ha traducido en inflación alimentaria.

La corrupción en Monómeros que amparó Duque

Sectores de la derecha se acusan entre ellos de la corrupción que imperó en la compañía en el lapso que estuvo secuestrada por Guaidó y su banda. Entre los involucrados se encuentra la mamá de un prófugo de la justicia venezolana, Antonieta Mendoza de López.

El propio aliado de Guaidó y Leopoldo López en el robo y secuestro de los bienes de Venezuela en el exterior, Julio Borges, confesó en octubre de 2021, que «descubrieron» una especie de plan «por parte de personas relacionadas con la empresa, en este caso Carmen Elisa Hernández y Jorge Pacheco, de atentar contra la empresa para que cayera en manos de terceros».

Carmen Elisa Hernández de Castro hizo todo para llevar a la empresa venezolana con sede en Barranquilla a la quiebra, para que fuese vendida a la compañía Nitrofert. Esta mujer es pieza de Voluntad Popular y fue designada por Guaidó de manera ilegal como presidenta de Monómeros. El domingo 18 de septiembre de este año, el prófugo de la justicia Leopoldo López salió a defenderla en un comunicado.

En los planes contra Monómeros estuvo involucrado el Gobierno del expresidente Iván Duque. En ellos también figuran exfuncionarios o personas vinculadas a organismos como la Superintendencia de Sociedades, el Departamento Administrativo de Presidencia de la República de Colombia (Dapre), entre otros, detallaba el 11 de septiembre la revista colombiana Cambio, en un artículo firmado por la periodista y politóloga colombiana María Jimena Duzán.

«La toma hostil fue diseñada por Nitron Group, uno de los principales proveedores de Monómeros, con el objetivo de llevar a la quiebra a esa empresa y apoderarse de esta. Como parte del plan, Nitron creó una filial en Colombia, que se llama Nitrofert. Aprovechando que Monómeros tenía problemas financieros derivados de las dificultades para conseguir préstamos, empezó a ofrecerle créditos con el propósito de convertir esa deuda en acciones. La estrategia que buscaba descascarar a Monómeros, para sacarles a sus proveedores y a su gente, contó con la ayuda de varios de los ejecutivos más importantes de la empresa, muchos de los cuales terminaron trabajando en la filial de Nitron pese a que era su competencia», refiere Cambio, en un artículo firmado por la periodista y politóloga María Jimena Duzán.

En el texto, que circuló el domingo 11 de septiembre, Duzán afirma que todo este plan «pasó en las narices de Duque, de su Superintendente de Sociedades y de su director del Dapre, el poderoso Víctor Muñoz.

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