Este año 2026, Venezuela está viviendo duros momentos. Dos hechos graves, han ocurrido en nuestro país y han puesto a prueba nuestra fortaleza, la estructura social, política y de todo tipo. La invasión estadounidense del 3 de enero, con el asesinato de más de 100 compatriotas, entre venezolanos y cubanos, y el secuestro de nuestro presidente Nicolás Maduro y de su esposa, diputada Cilia Flores; y el otro, el reciente doble sismo del 24 de junio. Son dos hechos que habrían derribado a una nación que careciera de la fortaleza que tiene Venezuela.
En primer lugar, nuestro país tiene un gobierno con clara visión nacional, con certera precisión de nuestros objetivos como país; en segundo lugar, su Fuerza Armada Nacional Bolivariana, pilar de la patria; en tercer lugar, los Poderes Legislativo, Ejecutivo, Legislativo y Electoral, que accionan conjuntamente, en defensa de nuestro país; en cuarto lugar, una estructura social que enlaza a las comunidades, que construye sus estructuras organizativas y que le lleva a actuar en defensa de toda la población y de la patria.
Esas fortalezas, actuando conjunta y acompasadamente, nos dan una gran fuerza como nación y nos llevan, además de resistir, a construir la solución de nuestras dificultades, y en eso estamos.
En la base de esas fortalezas, de esos pilares, está la conciencia popular, conciencia colectiva construida a lo largo de 27 años de educación en los valores de la solidaridad, de la conciencia patriótica y la conciencia de la necesidad de actuar colectivamente en defensa de todos y cada uno, hemos construido una moral nacional a prueba de dificultades; así como nuestro Libertador Simón Bolívar es el hombre de las dificultades, así el pueblo venezolano es el pueblo de las dificultades.
De modo que debemos trazar las estrategias y los planes para triunfar en cualquier escenario. Así lo haremos y ¡Venezuela renacerá!
El autor es matemático.


