Hoy, como cada año, distintas organizaciones en la mayoría de los países y a lo largo de cada continente, así como congregaciones religiosas, celebran el Día Mundial de los Animales.
Un místico y las especies
Esta efeméride honra la memoria de Francisco de Asís, elevado por la Iglesia a los altares en 1228, dos años después de su fallecimiento el cual acaeció, según distintas fuentes, el 3 de octubre de 1226.
En distintos lugares y templos se celebra la Misa de los Animales, de modo que los largos bancos de algunas iglesias sirven de asiento para feligreses y mascotas que aguardan por su agua bendita. Figura cimera del cristianismo medieval, Francisco era oriundo de la localidad italiana de Asís y su nombre de pila o secular fue el de Giovanni di Pietro Bernardone.
Se hizo místico y renovador religioso italiano, y su devoción para con numerosas especies de la escala zoológica le han acreditado como el Santo Patrono de los animales. De hecho, en homenaje a su obra se estableció en 1929 el Día Mundial de los Animales.
La historia de un “Día”
Ciertamente, durante su Congreso celebrado en la Viena de 1929, la Organización Mundial de Protección Animal, consagró el 4 de octubre como Día Mundial de Protección Animal, como tributo a la obra y ejemplo de San Francisco de Asís, reconocido dentro del santoral católico, como el gran Protector de los Animales, a quienes titulaba como expresión de vida del universo, en términos que acercan poéticamente lo religioso y lo pagano.
Razones de salubridad pública, ante el riesgo de epidemias, indujeron a figuras como Jeremy Benthan en las primeras décadas del siglo XIX a instar por medidas encaminadas al resguardo de la sanidad animal.
Así, en 1882, se funda en Viena un primer movimiento cinófilo para proteger a los canes. De modo que la sensibilidad respecto a la sanidad, zootecnia y ecología animal, tiene larga data y hoy distintas organizaciones coordinan con Organización Mundial de la Salud y la FAO, su funcionamiento atendiendo a sus competencias concurrentes.
Francisco ¿Un “Che Guevara” desarmado?
Hijo de un acaudalado tendero, el joven Francisco renunció públicamente a la riqueza familiar, iniciando una vida en pobreza absoluta y organizando la orden menor de los franciscanos.
Su centro de sus oraciones era un pequeño local cerca de Asís, conocido como la Parciúncula; acostumbraba dedicar horas del día a pajaritos, palomas, canes y otras especies; algunos sugieren que mantenía diálogo con las especies.
Francisco se diferenció de religiosos contemporáneos como santo Domingo de Guzmán o Inocencio III: en vez de acometer con la acrimonia de este último -quien, en su persecución a los cátaros, sometía a los capturados al tormento del potro, para indicarles “Arrepiéntete y salva tu alma”-, Francisco mantuvo un discurso que aún hoy concita interés en quienes conciben a las como seres con derechos propios.
El catedrático Ildefonso Montero Agüera ha escrito que al santo se le encuentra hoy “en los lugares más extraños; en un libro que acaba de salir, en una revista profana, en el discurso de un parlamentario, en el cine, en el arte, entre los hippies y en numerosos grupos de la Iglesia” (https://cordobapedia).
“Hermano lobo”
Una tradición recogida en la provincia de Peruggia (Italia), sostiene que en una ocasión los vecinos de Gubbio, se mantenían en zozobra por la acción de un terrible carnívoro que noche tras noche devoraba alguna de sus ovejas, hasta que enterado Francisco, se dirigió a la localidad obteniendo información acerca del lobo. De inmediato fue en su busca armado sólo de palabras.
En versos de Rubén Darío se narra el encuentro “al lobo buscó en su madriguera./Cerca de la cueva encontró a la fiera/enorme, que al verle se lanzó feroz/contra él. Francisco, con su dulce voz,/alzando la mano,/al lobo furioso dijo: ¡Paz, hermano/lobo! El animal/contempló al varón de tosco sayal;/dejó su aire arisco,/cerró las abiertas fauces agresivas,/y dijo: ¡Está bien, hermano Francisco!” (Rubén Darío (Los motivos del lobo).
Día de los Animales
En tributo a las actuaciones del gran místico de Asís, a quien se tiene como “el primer humano que supo concebirse a sí mismo en relación con todas las cosas creadas, y que consideraba, sin importar la diferencia, que todos somos criaturas de Dios incluyendo en esto toda la realidad animada e inanimada” (http://www.ine.gov.ve), y a solicitud de integrantes de la Organización Mundial de Protección Animal, se instituyó en 1929 la celebración, cada 4 de octubre, del Día Mundial de los Animales.
Misión Nevado en Venezuela
En 2013 el Presidente Nicolás Maduro creó la Misión Nevado. Esta tomó su nombre del perro mascota que acompañó al Libertador Simón entre 1813 y 1821, y que murió de un lanzazo en la Batalla de Carabobo.
La misión fue concebida en términos de “un movimiento colectivo, ecosocialista, animalista y revolucionario que tiene como principales objetivos rescatar y proteger a los animales en situación de calle, impulsar el reconocimiento de los derechos animales (…) y hacia la Pachamama” (https://www.vtv.gob.ve).
Preservar el planeta
Y en desarrollo del planteamiento ecológico como prioridad internacional hoy, cabe recordar el enunciado del Plan de Desarrollo Económico y Social de la Nación 2019-2025, cuyo 5to Objetivo Histórico consagra la necesidad de “Contribuir con la preservación de la vida en el planeta y la salvación de la especie humana”.
Ello se inscribe dentro de un horizonte de reminiscencias paganas que San Francisco recoge, en su Cántico al hermano Sol: “Loado seas, mi Señor, por la hermana luna y las estrellas, en el cielo las has formado luminosas y preciosas y bellas”.
Sinópticos
1892
Murió en La Guaira Juan Antonio Pérez Bonalde
Este día murió en La Guaira Juan Antonio Pérez Bonalde, considerado como el máximo exponente de la poesía venezolana del siglo XIX. Su vuelta a la patria, así como Flor -homenaje a su hija que murió de tres años-, e igualmente El canto al Niágara, integran el repertorio de más exquisita poética universal. A su muerte contaba con 46 años de edad, equiparable en prestancia y tallado del verso, a la Fábula de Polifemo y Galatea de Góngora, o Alturas de Macchu Pichu de Pablo Neruda. El vate, quien había nacido en la Caracas de 1846, llegó a dominar además de su dominio sobre la lengua materna el castellano, el inglés, alemán, francés, italiano, portugués, latín y griego. Ello le sería útil cuando en su adultez como desterrado, se aboque a la traducción de textos y a desempeñarse como agente viajero de casas neoyorquinas, alemanas y otras representaciones. Adquirió alto renombre en su época por sus versiones de obras del estadounidense Edgard Allan Poe y el alemán Heine. Luego de regresar en 1864 a Venezuela -ya terminada la Guerra Federal-. Hablar varios idiomas le permitió al poeta ganarse la vida diseñando textos de propaganda comercial en varias lenguas, para la empresa Lahman y Kemp de Nueva York; en ese período producirá lo mejor de su creación personal.
El autor es historiador, docente y abogado


