Tras el sismo registrado en el territorio venezolano el pasado 24 de junio, la Unidad Educativa Nacional Augusto Pi Suñer, ubicada en la parroquia El Junquito, sufrió severas afectaciones en sus paredes, mampostería y aulas de estudio. Sin embargo, luego de las respectivas inspecciones e inicio de su rehabilitación integral emprendida por el Plan Venezuela Renace, se estima que 1.080 alumnos podrán iniciar el año escolar en octubre. Así lo indican en entrevista a Diario VEA ingenieros responsables de la obra.
De acuerdo con los profesionales, responsables del proceso de recuperación, Marvin Vásquez, Cristián Córdoba y Gerardo Singer, la estructura fue sometida a un riguroso estudio patológico. A sus columnas se les realizó la toma de esclerometría o evaluación de la dureza superficial y estimación de la resistencia a la compresión del concreto, y se determinó que la edificación no presentó un daño de consideración estructural.

La sede de la unidad educativa tiene más de siete décadas y aunque sus paredes colapsaron su estructura sufrió de manera mínima. La planta baja y el primer piso fueron las áreas más golpeadas por los movimientos telúricos. Cada nivel está conformado por 21 aulas.
Especificaron que el informe patológico determinó que la Unidad Educativa Nacional Augusto Pi Suñer es completamente recuperable. También se recomienda un estudio porque algunas de sus bases deberán ser reforzadas, cuyos trabajos se iniciarán este miércoles 12 de agosto.
Cristián Córdoba destacó que en la rehabilitación integral de esa edificación han participado ingenieros patólogos, ingenieros estructurales, entre otros. «Estamos haciendo el mayor de los esfuerzos para entregar la obra a principios de octubre».
Aunque el proceso de recuperación se inició, a la estructura se le siguen realizando otros estudios y análisis que tardan en el tiempo: Geológicos, topográficos y estructurales para garantizar un espacio seguro para los estudiantes.
Generando empleo
La rehabilitación la lleva a cabo la empresa Proyectos DMS y contrató a unas 80 personas que habitan cerca de la institución, algunas de ellas cursaron estudios en ese centro educativo e inician sus labores de 8:00 am a 4:30 pm.
Estos trabajadores también fueron víctimas del doble terremoto, pues algunos perdieron sus viviendas, explican los ingenieros. Quienes agregan que al incorporarlos a las labores de rehabilitación tienen la oportunidad de tener empleo y generar ingresos para sus familias.
Estructura salvable
Gerardo Singer es el ingeniero residente y destaca que al inicio de las primeras inspecciones a la Unidad Educativa Nacional le colocaron etiqueta roja. Luego de esa clasificación se realizó una inspección visual e inmediatamente se procedió hacer los ensayos de patología y otros sobre la resistencia a la compresión del concreto a los siete módulos que conforman la estructura. «Todos determinaron que la estructura era salvable».
Argumentó que en cuanto al levantamiento de paredes y mampostería se hará de acuerdo con los manuales técnicos de reparación y apuntalamiento elaborados por la Comisión Presidencial para la Evaluación de Habitabilidad de Infraestructura.
Relató que está todo preparado para emprender los primeros ajustes: «Estamos haciendo un micropilote para fortalecer la estructura y posteriormente reparaciones de juntas y correcciones de algunas filtraciones por agua de lluvia. También vamos a intervenir la planta de tratamiento de aguas servidas».
Un granito de arena
Para los ingenieros Vásquez, Córdoba y Singer participar en la recuperación de la unidad educativa es aportar un granito de arena para que el pueblo supere pronto la tragedia que golpeó a Venezuela el 24 de junio. También sostienen que no hay un hecho más gratificante que ayudar a la comunidad a recuperar sus escuelas y liceos para que los estudiantes tengan la opción de recibir una educación digna y en estructuras seguras.


