El Relator Especial de las Naciones Unidas sobre la promoción y la protección de los derechos humanos y las libertades fundamentales en la lucha contra el terrorismo, Ben Saul, concluyó que existen “motivos razonables para creer” que los ataques de Estados Unidos contra embarcaciones presuntamente narcotraficantes en el Pacífico y el Caribe “constituyeron crímenes de lesa humanidad”.
El experto académico, explicó en nota informativa, que “además de ejecuciones extrajudiciales en serie” los bombardeos violan el derecho a la vida y no se justifican bajo normas de autodefensa, derecho internacional humanitario, derecho del mar, convenios contra el narcotráfico ni legislación antiterrorista.
Informe rechaza tesis de Trump
El informe difundido rechaza la tesis del presidente Donald Trump, quien calificó, ante el Congreso, los ataques como “autodefensa” frente a “organizaciones terroristas designadas”.
En ese contexto, el Relator Especial de la ONU precisa que las tripulaciones no estaban “militarmente armadas ni poseían la intención y capacidad de lanzar ataques militares” contra Estados Unidos.
Además, explica que, asumiendo que las embarcaciones y tripulaciones atacadas fueran miembros de grupos criminales listados como terroristas, las mismas no habían realizado ningún ataque armado contra Estados Unidos para activar el derecho de autodefensa.
Crímenes de lesa humanidad
De acuerdo con lo expresado en el documento, “los ataques militares de Estados Unidos contravienen el derecho internacional, violan el derecho a la vida y podrían constituir crímenes de lesa humanidad”.
Asimismo, detalla la serie de instituciones y actores que han condenado tales acciones: el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, expertos independientes de las Naciones Unidas, el presidente de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, numerosos juristas internacionales y actores de la sociedad civil.
El diplomático añade: “existen motivos razonables para creer que los 68 ataques denunciados, en los que murieron 223 personas, constituyeron crímenes contra la humanidad por asesinato según el derecho internacional consuetudinario”.


