El pueblo de Isnotú, en el estado Trujillo, conmemoró el primer aniversario de la canonización del doctor José Gregorio Hernández y de la Madre Carmen Rendiles, con una misa solemne en el Santuario Niño Jesús, de Isnotú.
La eucaristía solemne estuvo a cargo de monseñor José Trinidad Fernández Angulo, obispo de la Diócesis de Trujillo, quien elevó oraciones por la paz, la salud, la unidad del país y en acción de gracias por los favores concedidos.
Las festividades en el pueblo natal del «Médico de los Pobres», iniciaron desde el 1° de octubre, con conciertos de sanación, la tradicional bajada de la imagen y una amplia programación cultural y religiosa que incluye peregrinaciones y eucaristías especiales.
La histórica proclamación de los primeros santos venezolanos, unió a millones de creyentes en oraciones de gratitud y festejos, que reafirmaron la presencia de ambas figuras en la identidad espiritual de la nación.
En el marco de esta conmemoración, la feligresía, salió a las calles para renovar sus promesas de fe y devoción, reafirmando el legado de amor, caridad y esperanza de San José Gregorio Hernández y de Santa Carmen Rendiles.
San José Gregorio Hernández es un símbolo de la caridad y de fe en Venezuela. Nacido en Isnotú, estado Trujillo, en 1864, enfocó su carrera médica e intelecto, en la atención desinteresada a los sectores más vulnerables, lo que le valió el título de «Médico de los Pobres».
Conocido con afecto en su tierra natal como «Goyo » «Goyito » o «Mano Goyo «, su figura constituye un refugio de fe en momentos de dificultad y enfermedad, estando presente en viviendas y centros de salud, como testimonio de compasión.
Su elevación a los altares trascendió el reconocimiento de la Iglesia Católica universal, ratificando una veneración que el pueblo venezolano cultivó durante generaciones. Ver a una figura tan cercana inscrita en el libro de los santos, representa un motivo de orgullo que enaltece la identidad de la nación.


