Keiko Fujimori asumió la presidencia de la República de Perú, este martes, y tras asumir el cargo afirmó que el diagnóstico del país que recibe “es complejo y doloroso”, afirmando que el Estado se encuentra debilitado por la improvisación, reflejada en la ausencia de una visión de país.
Sin embargo, obvió la protesta de los diputados quienes clamaron por “justicia para las víctimas” de las violaciones de los derechos humanos en los gobiernos de su padre Alberto Fujimori, Dina Boluarte, José Jerí y Manuel Merino.
Durante la ceremonia de juramentación, antes del primer discurso de la presidenta electa, Keiko Fujimori, en el hemiciclo del Congreso, tras los gritos de “justicia” se retiraron los diputados.
Gobernar con la mitad en la oposición
Luego de recibir la banda presidencial, tras tres intentos sin lograr la victoria, y con un triunfo mínimo sobre su oponente de izquierda, Roberto Sánchez Palomino, la ahora mandataria prometió defender la tierra peruana, la soberanía nacional, la libertad, la democracia y la independencia de los poderes del Estado.
Tras las críticas a sus antecesores, a quienes atribuyó la desorganización, inseguridad y la desconfianza existente en el país, “lo que ha causado una herida muy profunda en el tejido social”, olvidó que su partido, Fuerza Popular, influyó y hasta controló el aparato estatal desde el Parlamento durante los últimos lustros de conflictos sociales e inestabilidad.
Anunció que su gobierno se centrará en la recuperación del orden, retomar el crecimiento económico y lograr la reconciliación nacional, en mención a la polarización política y social.
Seguridad en manos de las Fuerzas Armadas
En ese contexto, ratificó que las Fuerzas Armadas asumirán temporalmente el liderazgo de la seguridad y del control del orden interno, en coordinación con la Policía Nacional.
También dejó de lado mencionar las demandas políticas y sociales de nulidad de las llamadas leyes pro-crimen que debilitan las normas contra la delincuencia y la corrupción, aprobadas por el Parlamento con la participación de fujimorismo.
La ahora Jefa de Estado aseguró que permanecerá en el poder el tiempo reglamentario, “ni un día más”.
A la sombra de Keiko Fujimori permanece su padre, Alberto Fujimori, quien estuvo al frente de Perú entre 1990 y 2000, posteriormente cumplió condena por delitos de violaciones de derechos humanos. Falleció el 11 de septiembre de 2024, a la edad de 86 años.
Fuente: Agencias


