Si quisiera esconderse, no le sería fácil. Génesis Luque no sobresale, justamente, por su baja estatura. Es más, si le preguntaran, diría que ocultarse no es su propósito básico sino ¡todo lo contrario!
De lo que se trata, más bien, es dejarse ver por niñas y niños que no obstante su inocencia, han estado involucrados de una u otra manera en las terribles consecuencias que dejan los dos terremotos que de forma consecutiva abrieron una brecha enorme en la vida de venezolanas y venezolanos el 24 de junio, apenas 4 minutos después de las 6:00 de la tarde.
Es parte de Star Berry, una agrupación recientemente creada y que, a propósito de la circunstancia, no dudó en acercarse a quienes representan su sentido de ser como colectivo de recreadores. «Las niñas y los niños se sienten protegidos con nosotros», manifestó a Diario Vea en las afueras del Parque del Oeste, Alí Primera, centro de refugio de familias cruelmente maltratadas por aquel doble movimiento fantasmal.
El objetivo está claro, señaló: «Aportar sonrisas a niñas y niños», siendo que ella también se compenetra con la emoción general en medio de la interacción con las y los chiquillos que ¡fácilmente! la identifican cuando la cercanía es realidad entre unos y otros.
Esperanza y tiempos mejores a favor de las y los pequeños, están en su discurso. ¿Hasta cuándo?, le preguntamos: «Hasta que esta pesadilla acabe», contestó.
Ojalá acabe pronto, pedimos junto con ella, desde lo más profundo.


