La fuerza del doble terremoto de magnitud 7.2 y 7.5 registrado el pasado 24 de junio dejó serias cicatrices en el país. Sin embargo, el litoral central fue uno de lo más azotados por ese fenómeno natural. Laurys Flores vivía en el urbanismo OPP 33 de la Gran Misión Vivienda Venezuela, ubicado en la urbanización Caribe, y corrió con la fortuna, ella y su familia, de salir ilesa.

Días después de la tragedia la familia Flores fue traslada el complejo vacacional Los Caracas, en el estado La Guaira. En sus instalaciones son atendidas 946 personas. Pernoctan en cabañas y en hoteles donde diariamente cuentan con alimentación, atención de salud psicoemocional y transporte si lo requieren. Además se acondicionaron espacios para actividades recreativas tanto para los más pequeños, adolescentes, como para los adultos y adultas mayores.
Desde su llegada a Los Caracas está refugiada temporalmente el hotel Murachí. «He compartido con todas las familias asignadas a esta zona y el acompañamiento entre todos ha sido notable. Cada familia apoya a la que tiene más cercana y nos hemos integrado como un solo grupo familiar».
Mientras esperaba su turno para inscribirse en el Registro Único de Vivienda, narró para Diario VEA que Dios le dio otra oportunidad de vida. Dijo que durante el sismo cientos de personas fallecieron y otras se encuentran desaparecidas. «Muchas familias ahora están incompletas y decenas de amigos murieron; el terremoto les arrebató la vida. Gracias a Dios que a mí no me tocó esa desgarradora parte, pero no es nada fácil por lo que estamos atravesando».
Ayuda psicológica
Laurys Flores subrayó el hecho de que mucha gente que sobrevivió a esta tragedia necesita ayuda psicologia. «Necesitamos ese apoyo para poder salir de esta situación de pánico y temor que estamos viviendo».
Destacó que en el complejo vacacional Los Caracas cuentan con ese respaldo, pero que debe extenderse y reforzarse hacia otros campamentos transitorios.
Mensaje de aliento y esperanza
Le envío a todas esas familias que atraviesan está difícil situación de refugiados, sobre todas las cosas, mucha fe en Dios. Él es el único que decide cómo vamos a seguir avanzando. Él es quien quita, pone y sabe qué es lo que más nos conviene y en él debemos confiar.


