Néstor Rivero Pérez

nestor5030@gmail.com

El 10 de enero de cada año, distintas instituciones públicas del Estado venezolano, así como fundaciones y sociedades privadas, celebran el “Día de las Aves”. Así, el Ministerio del Poder Popular para Ecosocialismo y Aguas (Minea), expresa como objetivo de la efemérides el de “acercar el mundo de las aves y su hábitats al público en general” (http://www.minec.gob.ve). Dicha celebración se propone asimismo “concienciar a la población sobre la importancia ecológica y cultural de las aves para las sociedades humanas, así como lograr alianzas internacionales para preservar estos seres” (Ibídem).

 

En la historia

En el curso de la antigüedad y el medioevo, el paganismo y las primeras religiones monoteístas, tenían en el corazón de las aves y en su sacrificio sobre un ara sagrada, ceremonia para el aplacamiento de la ira de los dioses, o para develar enigmas y designios supremos. Según recuerda Manuel Ángel Charro G., el nombre de lechuza con el cual se identifica un ave de grandes ojos e imponente presencia en quietud “(…) deriva del griego obolydsein, es decir, del llanto y el gemido, y es que cuando canta, lo recuerda justamente. De aquí que se dice entre los agoreros que oír su lamento, es signo de tristeza, y cuando guarda silencio es señal de prosperidad” (http://www.cervantesvirtual.com). Y anota este ensayista español que San Isidro caracterizó al búho, en sus Etimologías, como “ave lúgubre, muy recargada de plumas y perezosa” [Ibídem]. En Venezuela se conoce como Guácharo, una especie de pájaro que se desplaza al norte del estado Monagas durante la noche y cuyas honras se vieron acreditadas con la creación del Parque Nacional El Guácharo, creado el 27 de mayo de 1975.

 

¿Dinosaurios con plumas?

De acuerdo a exposición presentada por el fotógrafo Robert Clark, en consonancia con el aserto de numerosos paleontólogos y estudiosos de la estratigrafía, el origen y evolución de las plumas antecedió al tiempo en que la Tierra estaba dominada por los dinosaurios “Las aves evolucionaron a partir de los dinosaurios, pero es posible que el origen de sus plumas se remonte aún más en el tiempo” (https://www.nationalgeographic.com.es). Así las palomas, el águila y las distintas especies de pájaros, no son más que modalidades de lagartos evolucionados, cuyo esqueleto empequeñecido adquirió extrema agilidad y fortaleció sus alas, protegiéndose con su plumaje de la intemperie y los fenómenos ambientales.

 

Distintos países y distintos días

A nivel internacional se tributa a las especies emplumadas, con distintas efemérides, las cuales también son reconocidas en el país. De una parte la ONU celebra el 22 de mayo como Día Mundial de la Diversidad Biológica; el 6 de septiembre se enaltece como Día de las Aves Playeras, Del mismo modo, en muchos países se les celebra con un Día Nacional. Así al tanto que en Colombia se tiene el 4 de octubre como Día Nacional de las Aves; y en Argentina “En 1982 la organización Aves Argentinas estableció el 5 de octubre como “Día Nacional del Ave”, con el objetivo de promover una fecha para la reflexión y la acción concreta relacionada con la protección de estas especies en nuestro país. La celebración recuerda a San Francisco de Asís, reconocido como Santo de la Naturaleza, y quien según cuenta la tradición, conversaba con los pájaros” (https://www.argentina.gob.ar), mientras que México, como muchos otros países, asume el segundo domingo de mayo, en términos del Día Mundial de las Aves.

 

En Venezuela

El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) inserta en su web los objetivos generales de esta efemérides del 10 de enero: *) Acercar el mundo de las aves y sus hábitats al público en general; *) Animar a una mayor participación y apoyo a la conservación; *) Dar a conocer las amenazas a las que se enfrentan las aves y las medidas de conservación necesarias para su supervivencia” (http://www.ine.gov.ve).

Sinóptico

1861

Ezequiel Zamora, justiciero, no malhechor

Este día cayó en San Carlos (Cojedes), víctima de un balazo en el cráneo, Ezequiel Zamora, principal líder militar de la Guerra Federal iniciada en 1859. Su inesperado fallecimiento incidirá en el prolongamiento por varios años de las hostilidades y en la suscripción adversa a las reivindicaciones populares, del Tratado de Coche de 1863. Respecto a la actuación pública del caudillo agrario en la Venezuela del siglo XIX, se conocen dos posturas en la historiografía venezolana: La de quienes lo han adversado abiertamente -sin avenirse al contexto histórico y al drama social de aquella fase de la Guerra Larga-, y entre quienes descolló José Santiago Rodríguez, cuya obra Contribución al estudio de la Guerra Federal, muestra escasa simpatía por el héroe de Santa Inés; y quienes hacen resaltar su papel como reivindicador de las clases expoliadas en la Venezuela agraria; y entre estos últimos destaca Laureano Villanueva, autor de la primera biografía sobre el General del Pueblo Soberano, titulada Vida del ilustre ciudadano Ezequiel Zamora.

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