Miranda periodista

Dejando huellas en todas y sirviendo de inspiración para los nuevos líderes y movimientos liberadores que pugnaban por la independencia de nuestra región

 ¿Cuál sería la mejor manera de calificar a este prócer? ¿Cómo venezolano universal? ¿Precursor de la Independencia de América Latina? O más modestamente, como trataremos en este caso, de presentar su faceta como periodista, o  como lo calificó en 1826 el Libertador Simón Bolívar, “Como el más ilustre  colombiano”. Quizás puedan atribuírseles las mencionadas y otras más, y nos quedaríamos cortos, si no mezquinos.

Y no es para menos, reconocer un personaje de tal proyección universal, que actuó en grandes acontecimientos de la historia del orbe en los siglos XVIII y XIX, como la Independencia de los Estados Unidos, La Revolución Francesa y la Independencia de América Latina, dejando huellas en todas y sirviendo de inspiración para los nuevos líderes y movimientos liberadores que pugnaban por la independencia de nuestra región.

«¡Ya verán estos orgullosos mantuanos de lo que es capaz nuestra estirpe!», palabras de Sebastián Francisco de  Miranda Ravelo, al despedir a su hijo, Francisco de Miranda Rodríguez, que ya había vivido los perjuicios de los nobles mantuanos contra su padre, por el origen isleño. «¡Que vuelvas cubierto de recompensas y cubierto de gloria!». Palabras proféticas. Volvió cargado de gloria y así pasó a la historia, pero por las causas liberadoras e independentistas de América Latina, que hoy lo mantiene en el más alto pedestal y ejemplo de todas las causas liberadoras.

Desde el Arco de Triunfo en París, donde quedó plasmado su nombre para la historia, hasta en la más modesta estatua donde se le rinde honores a este gran venezolano, nos sirve de recordatorio y orgullo, como un ejemplo a seguir por la continuad de sus luchas.

Pero además de esos acontecimientos históricos universales donde Miranda dejó huella, otros analistas que se han dedicado al estudio de este personaje universal, han señalado que puede calificarse igualmente, como pionero de  las causas humanitarias.

Carlos Maldonado Bourgoin, relata que Francisco de Miranda fue correspondiente y amigo del abate Enmanuel-Joseph Sieyes, redactor de los Derechos Ciudadanos y del Hombre. Ambos personajes trabajaron en un proyecto de constitución  para Colombia; así lo señala  también Antonio Level de Goda, en un Boletín de la Academia Nacional de la Historia (Tomo XVI. N° 63-64. Agosto Diciembre de 1933).

Continúa señalando Maldonado:

            “Va y conoce personalmente a los protagonistas de ideas y hechos, lee y anota algunas consideraciones personales al margen de los libros. Viaja con baúles llenos de libros y papeles; poco importa que estén o no prohibidos por el Índice. Entre estos personajes está Césare Beccaria (1738-1794), filósofo y criminalista italiano, autor del Tratado de los delitos y las penas, texto básico y fundamental en Derecho Penal. Miranda conoce al eminente profesor en Milán porque “era alguien cuya obra conocía y con quien deseaba conversar, tratar y aprender”

            También señala que Miranda se preocupó por la situación de las cárceles y hospitales, por la pena de muerte, las torturas y los castigos corporales en las prisiones, colegios, cuarteles y otras instituciones. Anota y nota aspectos estadísticos, critica situaciones, tal es el caso en el que cita una memorias de un Raptin: “Las prisiones  aquí son una vergüenza para la humanidad” (Colombeias, Tomo VI, pp. 63-64). En Noruega Miranda visitó la academia militar, el puerto y la prisión maldita (Radstugukären), con dos calabozos malditos para presos en cadena” Colombeia, Tomo VI, p. 50).

En esa dinámica, apunta Maldonado,  Miranda, bajo la influencia de John Howard, induce al Príncipe Real en Dinamarca a una revisión del sistema penal, obtiene además la libertad de una bella mujer de dieciocho años condenada a muerte por infanticidio. Por ello, se le considera Reformador del Régimen Penitenciario en Dinamarca desde 1788.

En esa dinámica de su vida azarosa, el criollo universal interactuó con grandes personajes  que trascendieron por calidad intelectual, como por ejemplo, Jeremy Bentham,  filósofo, economista y jurisconsulto inglés, fundador de la doctrina del utilitarismo y Rector de la Universidad de Londres. Miranda además fue redactor  de Proyectos Constitucionales en 1801-1808 y a su regreso a Venezuela en 1810-12, propuso al Congreso de la República, la abolición de la esclavitud de aquellos que se enrolaron en el ejército patriota por un lapso de cinco años, lo que no dejó de ser criticado por los latifundistas y esclavistas de la  época.

A todo país que visitaba, Francisco de Miranda llevaba la llama liberadora de nuestros pueblos; así lo manifestaba a personalidades del mundo diplomático, político, enciclopédico, que podía contactar en su incesante recorrido por el orbe. En la presentación del libro Miranda  (La Vida del Precursor de la Independencia de América Latina), del autor Ruso José Grigulievich Lavretski, se señala:

            “Miranda es el primer venezolano que pisa tierra rusa. Toda Europa sabe entonces que existía un continente oprimido, gracias a la actividad y a las conversaciones que sostuvo el Precursor con las más notables personalidades del  Viejo Mundo. De frontera en frontera, no dio tregua a sus pasos para despertar la simpatía hacia la causa independentista de América. Pero no se contentó solo con hablar. Miranda combatió en la Revolución Francesa, y como abanderado de las ideas enciclopedistas participa en los propios campos de batalla. Europa guarda la memoria de este venezolano de figura gallarda, galante y heroica. Más que un venezolano, americano universal cargado de aventura, signado de tragedia, resplandeciente de humana grandeza. Esto lo dice con lenguaje ameno y riguroso método de análisis, José Grigulievich Lavrestski”.

Relata William Spensce Robertson en su libro sobre la vida de Miranda, los grandes esfuerzos realizados por influir en la opinión pública en Inglaterra. Allí Miranda no solo efectuó propaganda revolucionaria en carta a sus compatriotas, sino también utilizando la prensa.

En ese período de 1808, ubica este autor el inicio de la faceta periodística de Miranda, escribió en el Annual Register para 1807, narraciones sobre su expedición contra Venezuela en 1806 y del ataque de Popham contra Buenos Aires. En estas narraciones el Precursor aclaraba y refutaba conceptos sobre las falsas interpretaciones que algunos articulistas realizaban sobre su expedición y frente a esas ofensas, Miranda escribía al Dr. William Thompson: “La cura de la enfermedad llamada Calumnia, solo puede efectuarse por su contraria, la Verdad”.

Estas aclaratorias, de alguna manera incidieron en la propuesta posterior de Thompson, quien le hizo la propuesta a un tal John Murray, para que redactara un Biografía de Miranda, con el propósito de hacer “una narración completa de las actividades del general, no solo con respecto a su gran objeto, la emancipación, sino del tiempo en que sirvió a Francia”

Aunque esta propuesta no se llevó a efecto, quizás influyó en la idea que Miranda fructificó un año después, con la publicación del Volumen acerca de la Liberación de la América española.

Relata el mencionado autor, que Miranda trató de difundir el conocimiento de la Lettre  aux Espagnols-Américains, de Viscardo, y en 1808 hizo público en un periódico inglés,  un comentario sobre ese folleto.

Y es de esta efervescencia revolucionaria, donde la preocupación de Miranda por difundir lo que se hacía en pro de la Independencia Latinoamericana, es que surge la idea de acudir a otros mecanismos de proyección de sus luchas, y entonces emprende la tarea de editar.

Es precisamente en Londres,  el 15 de marzo  de 1810, donde  se publica el primer número de la gaceta, a dos columnas en español, El Colombiano, donde  aboga por la independencia de las colonias españolas. Del 15 de marzo al 15 de mayo, se publican cinco números de este medio.

En su primer número, en la parte superior de la primera plana, se colocó el lema de Finibus, de Marco Tulio Cicerón: “Nec magis vituperandum est proditor patriae, quam communis utilitatis aut salutis desertor, propter suam utilitatem, auto salutem” .

Se narraban  las difíciles  situaciones en que se hallaban las posesiones españolas en América y profetizaba de alguna manera la independencia del continente colombiano, señalando al mismo tiempo, que todas las naciones tenían fijadas sus miradas sobre el Nuevo Mundo, para ver qué partido tomar en la crisis que para la época vivía la monarquía española.

            Los cuatro números restantes de El Colombiano, tratan temas relacionados con decretos de la regencia española, extractos de cartas de autores como Sir John Moore con referencia al gobierno de España, discursos, advertencias sobre la conducta de España y Francia; traducciones de periódicos ingleses, reproducción de materiales de otros periódicos, sobre todo de “El Español”. En el  quinto número en particular, se instaba a los españoles a liberarse de su gobierno anterior, así se decía: “Si el ardor de una revolución os atemoriza, si las preocupaciones os ponen miedo con la idea de la libertad misma, creed que estáis destinado a ser perpetuamente esclavos”.

Esta actividades no pasaban desapercibidas, de acuerdo a lo señalado por William Spence Robertson, el 19 de mayo de 1810, el vigilante ministro español escribía al capitán general de Galicia, para advertirle que desde Londres se distribuían ejemplares de El Español, revista hecha para desacreditar las operaciones españolas en la península, y de El Colombiano, periódico destinado a revolucionar a los hispanoamericanos.

            Las circunstancias políticas, las presiones del gobierno inglés, presionado a su vez por España para evitar la publicación, obligaron a Miranda a cerrar el periódico. El 2 de junio de 1810, en carta  privada dirigida al ministro Nicholas Vansittart, quien lo apoyaba en sus aspiraciones independentistas, le dice que ya no debía inquietarse por El Colombiano, y le afirmaba que se habían tomado todas las precauciones posibles para que el número cinco fuera el final de la publicación.

            Sin embargo, los propósitos de Miranda de utilizar este medio como vocero independentista ya se habían en cierto modo cumplido, pues se había distribuido  en Caracas, Buenos Aires, Santa Fe, Trinidad, Veracruz, México, Río de Janeiro, La Habana. La Gaceta de Caracas y la de Buenos Aires, habían publicado ya extractos de “El Colombiano”. También él personalmente había enviado números de El Colombiano a personalidades, a fin de que se hicieran las observaciones pertinentes, entre  ellos, los enviados  el 3 de abril de 1810 a Mr. Herries, expresándole que “si notaba algo que mereciera corrección  y sugerir las modificaciones a que hubiere lugar”.

            El 2 de febrero de 1806, parte de New York a bordo del Bergantín  “Leander”, con 200 hombres, hacia Venezuela, con el propósito de conquistarla y liberarla de la opresión española. Grandes eran los sueños de este revolucionario, llegando a las costas de Ocumare el 12 de marzo de 1806. Ya durante el trayecto, se desplegaba la bandera venezolana, el tricolor, que soñaba izar en territorio venezolano, pero que se ve frustrada en su acción, por el ataque de naves españolas, que ya informadas sobre  el recorrido del Miranda, lo esperaban para repelerlos.

            Para efectos de nuestro trabajo, sobre su actuación como periodista, nos interesa destacar que para esa gran decisión de liberar a Venezuela, Miranda antes de zarpar, ya había  instalado a bordo una imprenta; en ella se publicarían las proclamas libertarias que serían distribuidas en territorio venezolano, al desembarcar. Al respecto señala Humberto Cuenca, que también se había redactado un periódico para ser distribuido en territorio venezolano, pero de esta iniciativa, no se ha logrado obtener ejemplares que lo verifiquen.

El autor es profesor universitario

[email protected]

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Lo último

Mujeres mantienen firme solidaridad con Cilia flores

La salud de Cilia Flores, se vio comprometida desde el mismo instante en que fue secuestrada junto al presidente Nicolás Maduro. Ese día 3 de enero, "fue arrojada contra una pared o una cómoda y sufrió lesiones importantes en la frente que requirieron unos 20 puntos de sutura".

Inparques abre registro para avistamiento de aves en parques y reservas naturales

La medida busca formalizar la actividad y garantizar que el despliegue de observadores nacionales e internacionales en las Áreas Bajo Régimen de Administración Especial (Abrae) se realice de forma sencilla, fluida y bajo un marco totalmente legal.

Hace 200 años Simón Bolívar reflexionó sobre la disolución de la Gran Colombia

… en extensa carta al vicepresidente Francisco de Paula Santander, plantea un conjunto de consideraciones…

Jueves 8 de octubre de 2026 (Ed. 1723)

Estimado cliente, sus avisos publicados los fines de semana y días feriados están exentos de cualquier tipo de recarga. Mayor información a través de [email protected].