Por esta simple razón buscan controlarnos: América Latina y el Caribe es una de las regiones más ricas del planeta. Posee aproximadamente el 31 % del agua dulce, más del 30 % de los bosques primarios (incluyendo la Amazonía) y alberga el 50 % de la biodiversidad mundial. Además, domina la transición energética global con el 47 % de las reservas mundiales de litio y más de un tercio de las de cobre y el 20 % de las reservas de petróleo del planeta (solo un resumen).
- En la medida que los países imperiales y colonialistas han agotado sus recursos internos y se han desgastado en guerras internas y externas, en esa misma medida, crecen sus ambiciones y nos ven como su último recurso para subsistir. Por ello ejercerán la violencia para controlarnos.
- Solo Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del planeta, albergando aproximadamente el 17 % del total mundial. Esto equivale a más de 303 mil millones de barriles de crudo.
Lo estamos viendo, palpando y sufriendo. Quien piense de manera superficial que estamos frente a la actitud arrogante y caprichosa de un presidente, está equivocado. En realidad enfrentamos una ofensiva continental cuyo propósito fundamental es controlar América Latina y el Caribe.
Y esta ofensiva podría haberla llevado Trump o cualquier otro presidente de los Estados Unidos, bien sea demócrata o republicano, porque se están jugando desesperadamente su propia existencia.
Y se están jugando su propia existencia porque es un imperio en crisis, que han visualizado un futuro catastrófico si no acuden a la rapiña de recursos, para garantizarse en los próximos años por venir, estabilidad y bienestar, a costa de sacrificar pueblos y naciones enteras.
Esto le importa poco a la élite imperial; ya lo han hecho en el pasado, mutatis mutandi, estamos frente a una realidad que se impondrá mediante la fuerza, porque ellos defienden sus intereses a toda costa, sin importarle a cuántos se llevan por delante y sacrifican a quien sea.
Cambian los tiempos y cambian los pretextos. Nuevas justificaciones se utilizarán como estandarte. En los tiempos que vivimos y lo hemos apreciado en las declaraciones de la elite gobernante estadounidense, se sustituyen las vetustas consignas anticomunistas; ahora se revitaliza a la Doctrina Monroe y al narcotráfico.
“América para los Americanos” es ahora América para los estadounidenses, y es allí donde impondrán gobiernos, sobornarán líderes políticos y militares, para garantizarse los inmensos recursos que nuestra región tiene y que ellos necesitan desesperadamente.
No hay otra explicación. Ud. puede observar cómo Estados Unidos invierte billones de dólares para financiar lideres de ultraderecha en toda nuestra región y apuntala gobiernos del mismo signo, sin ocultarlo en lo más mínimo, para garantizarse ese control. Enumero con ejemplos:
- Argentina: Javier Milei (La Libertad Avanza), de tendencia libertaria y conservadora.
- Chile: José Antonio Kast (Partido Republicano), de corte conservador y liberal en lo económico.
- Ecuador: Daniel Noboa (Acción Democrática Nacional), de centro-derecha con agenda liberal.
- Paraguay: Santiago Peña (Partido Colorado), de derecha y corte conservador.
- Bolivia: Rodrigo Paz (Partido Demócrata Cristiano), de centro-derecha, marcando el fin de dos décadas de gobiernos izquierdistas.
- Panamá: José Raúl Mulino (Realizando Metas), de centroderecha.
- Costa Rica: Laura Fernández (Partido Pueblo Soberano), de derecha conservadora.
- El Salvador: Nayib Bukele (Nuevas Ideas), cuyo gobierno es asociado con políticas de derecha, especialmente en seguridad.
- Honduras: Nasry Asfura (Partido Nacional), líder conservador en la región.
- Perú: Tuvieron a Dina Boluarte.
- Colombia: Actualmente interfieren y Trump apoya públicamente al candidato de derecha
- Utilizaron el territorio de Trinidad para invadir a Venezuela y secuestrar a su presidente.
Si usted se toma la molestia de hojear los portales internacionales, verá que todos y cada uno han sido financiados por Estados Unidos y en cualquier situación crítica que viven, el primero que sale a apoyarlos y a amenazar a los opositores, es el señor presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Pero eso no les basta; ellos quieren el control total y se afanan en ello. Por eso intervinieron militarmente en Venezuela. Amenazan con invadir Cuba, Se meten en las elecciones de Colombia; también lo hacen contra México y ya empiezan a señalar a Brasil como protector de bandas de narcotráfico.
Toda una ofensiva que cuenta a lo interno con líderes y grupos de derecha que financian, para que le hagan el coro a los intereses imperiales, a cambio de mantenerlos a ellos en el gobierno, hambreando a sus propios pueblos.
Frente a estos hechos que nos golpean directamente el rostro, por el contrario, nos encontramos con movimientos de izquierda y progresistas que parecen no aprender; actúan individualmente, dispersos, la unidad regional está muy lejos de ser una meta; se pelean y critican entre ellos, perdieron la perspectiva, mientras el imperio y sus aliados a lo interno en los diferentes países que señalamos, actúa en forma de bloque, con una sola meta, el control; y van paso a paso logrando sus objetivos, sin que pareciera, por el momento, surgir fuerzas que impidan o neutralicen la política imperial.
En la medida que el imperio y sus élites aprecien que ya han agotado sus recursos y que necesitan los de los demás, en esa misma medida su política agresiva y violenta se maximizará.
Por ello, buscan (roban) recursos en otras latitudes, para lograr la estabilidad económica que se les va de las manos, porque han agotado sus propios recursos. Buscan expansión territorial, más pueblos que dominar, recurso energéticos que ya se les extingue en sus fronteras, agua potable y todo tipo minerales y nuevos materiales que les sirva para repotenciar su maquinaria militar y de guerra. Si no entendemos lo que hoy estamos viviendo, será muy difícil diseñar una política que aglutine fuerzas para enfrentar esta ofensiva continental, que no es ficción, sino que es la cruda realidad que vivimos.
El autor es profesor UCV


