Este domingo 5 de julio, cuando Venezuela conmemora 215 años de la firma del Acta de la Declaración de Independencia, el presidente Nicolás Maduro llamó al pueblo venezolano a renovar la certeza de que «… en oración, en acción y como nación unida, junto a la solidaridad permanente de los pueblos del mundo, Venezuela vencerá las dificultades y renacerá con nuevo esplendor».
«Cilia y yo, pedimos en este 5 de julio, la paz, la unión y el bien para toda Venezuela. Con el poder moral y espiritual de todos y todas, y con fe absoluta, convirtamos en realidad todo lo que con amor y oración pedimos al Padre Creador. Gracias por su apoyo permanente. Dios está con nosotros», escribió el presidente Maduro. Su mensaje fue compartido a través de redes digitales desde la ciudad de Nueva York, Estados Unidos, donde permanece secuestrado desde el pasado 3 de enero.
En el texto, el mandatario nacional citó las palabras del Libertador Simón Bolívar, el 3 de julio de 1811, ante la sociedad patriótica: «Que los grandes proyectos deben prepararse con calma. ¿Trescientos años de calma no bastan? Pongamos sin temor la piedra fundamental de la libertad suramericana. Vacilar es perdernos». Señaló que estas palabras son un llamado «a no vacilar, a no rendirnos, a no perder la fe en el destino grande de Venezuela».
Como muestra de la gran fe que profesa, el mandatario nacional también compartió pasajes bíblicos, invitando a que «nuestro amor por Venezuela no sea solo palabra: Que sea fe, obra, solidaridad, unión, reconstrucción, paz y bien común».
A continuación, el mensaje íntegro:
DOMINGO 5 DE JULIO: DÍA DE ORACIÓN Y ACCIÓN POR LA INDEPENDENCIA Y LA LIBERTAD
Hoy día histórico, elevamos una palabra de fe, patriotismo, amor y esperanza por nuestra Patria. Hace 215 años se manifestó, en el acta de nacimiento de Venezuela, la voluntad suprema de Dios en la palabra de nuestros padres fundadores. Desde aquel día fue claro el compromiso y armonía con el padre creador para iniciar la misión histórica de romper las cadenas del colonialismo y construir la patria grande, humana, libre y soberana.
Resuena aún en el alma colectiva las palabras irrefutables del libertador Simón Bolívar el 3 de julio de 1811 ante la sociedad patriótica con tan solo 27 años cuando dijo en Caracas : “Que los grandes proyectos deben prepararse con calma. ¿Trescientos años de calma no bastan? Pongamos sin temor la piedra fundamental de la libertad suramericana. Vacilar es perdernos.” Esa palabra sigue viva. Nos llama a no vacilar, a no rendirnos, a no perder la fe en el destino grande de Venezuela.
Hace 215 años encontramos nuestro camino para siempre: el camino de la dignidad, la igualdad y la libertad. Y en estos días duros que vivimos, renovemos la certeza de que, en oración, en acción y como nación unida, junto a la solidaridad permanente de los pueblos del mundo, Venezuela otra vez vencerá las dificultades y renacerá con nuevo esplendor.
Como dice el apóstol Juan: “Hijitos míos, no amemos solamente con la lengua y de palabra, sino con obras y de verdad. En esto conoceremos que somos de la verdad, y tranquilizaremos nuestra conciencia delante de él” (1 Jn 3,18-19). Y también nos enseña: “Recibiremos de él todo lo que le pidamos, porque cumplimos sus mandamientos y hacemos lo que le agrada” (1 Jn 3,22). Por eso, que nuestro amor por Venezuela no sea solo palabra: que sea fe, obra, solidaridad, unión, reconstrucción, paz y bien común.
Cilia y yo pedimos en este 5 de julio la paz, la unión y el bien para toda Venezuela. Con el poder moral y espiritual de todos y todas, y con fe absoluta, convirtamos en realidad todo lo que con amor y oración pedimos al Padre Creador. Gracias por su apoyo permanente. Dios está con nosotros.


