Estados Unidos, forma parte de la problemática de drogas, la han fomentado con sus guerras, sus mandos militares han permitido el consumo a la soldadesca y sus instituciones financieras y empresarios de renombre disfrutan de sus beneficios al utilizarla en sus diversas negociaciones.
Los bombardeos a lanchas en el Caribe, no ha disminuido el consumo interno de drogas en los Estados Unidos, ni cortado el acceso para su ingreso al país. Ellos son parte del fenómeno de las drogas, pero pretenden echarle la culpa a otros para ocultar su falta de política interna para frenarlo.
Fácil decirlo o escribirlo, pero entender las graves consecuencias que para un país significa, tenerlos y lidiar con ellos, es otra cosa. Lo más grave es que el país que los tiene los ha fomentado con sus guerras y la ausencia de políticas para enfrentar el fenómeno.
Esa es la cifra aproximada que los organismos internacionales, especializados en el tema, atribuyen a los Estados Unidos, es posible que sean más, porque ya es imposible oculta mediáticamente esa realidad.
En efecto, las Redes Sociales, a través de dramáticos videos ha puesto de relieve la dramática situación que se vive en los Estados Unidos, el problema de la drogadicción, que debe tener cabeza abajo a sus gobernantes, porque es incrsente y están muy lejos de poder controlarlo, es exponencial.
¿Y cómo ha llegado Estados Unidos a tener un problema de esa magnitud? Hay factores que no se mencionan y son ignorados por algunos analistas.
Por ejemplo, la Guerra, la conducta bélica de los gobernantes estadounidenses que agotados internamente por sus conflictos internos (ha tenido incluso guerras civiles) la llevan a otras latitudes, a escenarios muy complejos y por motivos que sus propios combatientes no comprenden.
Esa incomprensión y la frustración de los combatientes en escenarios como por ejemplo, el de Vietnam, llevó a que los altos mandos militares de los Estados Unidos, permitieran el uso de las drogas, una manera de alienarlos, de tranquilizarlos, lo que permitió una generación de drogadictos, que luego regresó a ese país y expandió el fenómeno a niveles que hasta en sus películas lo proyectan.
Más del 70 por ciento de los soldados estadounidenses en Vietnam se drogaban con Marihuana, Anfetaminas y Heroína y esto no sólo era de conocimiento de los altos mandos sino, que lo permitían para mantener a la soldadesca en un estado emocional que le permitiera soportar las inclemencias del medio donde se desarrollaban los combates y evitar que pensaran sobre un conflicto que ellos mismos no entendían.
Pero esto no sucedió sólo en Vietnam. Históricamente, puede afirmarse que los mandos de sus tropas en las guerras que provocan o participan en todo el mundo, han permitido el uso de drogas en general, estimulantes, narcóticas etc.
Los que han sobrevivido a estos conflictos, regresan a su país de origen los Estados Unidos y contribuyen de manera directa a expandir el número de consumidores que hoy como hemos señalado presenta cifras de millones.
Además de esto, su delincuencia interna, sus mafias y los carteles internos, que ellos siempre niegan tener, por razones de avaricia y de dinero, comercian con múltiples tipos de drogas, inundan las calles, fomentan el tráfico y de esta manera crece y crece el tráfico y el consumo en forma imparable.
¿Puede Estados Unidos corta el consumo en forma inmediata? Esto es imposible. No hay forma de reducir el consumo de una forma tajante e inmediata, porque las consecuencias sociales serían de extrema gravedad.
Interrumpir el consumo abruptamente produciría un colapso en todo el sistema de salud de ese país, que no tendría la capacidad ni la infraestructura necesaria para atender a los millones de personas que colapsarían al no tener las dosis de drogas diarias que acostumbran ingerir (síndromes de abstinencia, desespero por encontrarlas, guerras callejeras, etc.).
Si ya en las calles de sus principales ciudades se ven miles de carpas insalubres, gente deambulando alrededor de sus grandes hoteles turísticos (Caso las Vegas y otras), personas mendingando por las calles escarbando en la basura para obtener restos de alimentos en descomposición o pidiéndole a alguien algunas monedas para comprar más drogas, imagínense, a millones sin sus dosis de drogas, los estragos sociales y de salud que esto puede tener.
No logrará Estados Unidos, en su desespero, bombardeando lanchas en el Caribe, fomentando guerras en todo el mundo, acusando a cualquier país o líder político de narcotraficante, resolver su problema interno con el consumo de drogas.
Primero, tendrían que reconocer, que forman parte del problema, reconocer que ellos forman parte del fenómeno, porque en cierto modo, lo han fomentado con sus guerras, reconocer igualmente que sus mafias y carteles internos compran, producen y distribuyen drogas; que su sistema financiero está salpicado por el dinero sucio proveniente de la compra venta de drogas y adoptar políticas educativas y toma de conciencia para educar a su población, a futuro, sobre la gravedad del consumo de drogas que cada día los hunde más y más.
Jesús Sotillo Bolívar. Profesor UCV


