Solamente el Gobierno bolivariano podía abordar con éxito, con tranquilidad, en paz, sin turbulencias dos situaciones tan dolorosas como las que ha vivido Venezuela este año 2026. La invasión militar estadounidense del 3 de enero con el asesinato de más de 100 compatriotas, incluidos 32 solidarios cubanos, el secuestro del Presidente de la República, Nicolás Maduro y de su esposa, la diputada Cilia Flores; y ahora, este doblete sísmico del 24 de junio.
Solamente el Gobierno bolivariano, en este caso, presidido por Delcy Rodríguez, la vicepresidenta del presidente Maduro, ahora como Presidenta Encargada de acuerdo a decisión del TSJ.
Luego del ataque del 3 de enero, el Estado funcionó con todos sus poderes actuando conjuntamente, en apoyo unos a otros, tal como lo pide el artículo 136 de la CRBV, todo funcionó normalmente, en medio de la acción de ofensa a la dignidad nacional, no hubo desbordes, no hubo acciones que alterarán el orden público ni la paz de la República.
La Asamblea Nacional tomó las acciones que le correspondían, el TSJ las suyas, la FANB se mantuvo incólume, agredida, ofendida, pero con la conciencia de conservar las fuerzas de la república para que el país continue, el PSUV y todos los partidos del GPP conservando la calma, la organización y la orientación adecuada para proteger las fuerzas de la revolución; las comunas controlando el territorio, y así, el país continuó su camino, agredido, ofendido, pero con sus fuerzas en orden para el futuro.
Y felizmente, gracias a la designación del presidente Maduro, estaba al frente la vicepresidenta, Delcy Rodríguez, quien ha desarrollado un extraordinario trabajo en medio de muy serias dificultades.
Así ahora, el doblete sísmico golpeó duramente al país, pero el Estado, administrado por el Gobierno bolivariano con la presidenta encargada al frente, asume la situación en orden. Delcy abordó la situación de inmediato, midió acertadamente la situación, movilizó las fuerzas internas, llamó a la ONU, pidió apoyo internacional que de inmediato fue respondido por más de 30 países y enviaron sus misiones para socorrer a Venezuela y en la ONU, una inmensa mayoría de países se pronunciaron en solidaridad con nuestro país.
De nuevo, la FANB, en orden, junto con los cuerpos policiales, bomberos, protección civil, todas las fuerzas del Estado, conducidas por el Gobierno bolivariano, conservaron la calma, la seguridad, la paz, la asunción de la tragedia y las tareas correspondientes, de acuerdo al momento.
Solamente el Gobierno bolivariano podía y puede hacerlo. Ahora vamos al renacer al que ha llamado la presidenta encargada Delcy Rodríguez. Se está procediendo con rapidez, planificación y orden excelentes. Ya se han entregado viviendas a 2.000 familias, se están reconstruyendo las viviendas señaladas con amarillo y se está planificando y ejecutando la construcción para todas las familias que perdieron su vivienda; quienes están en los campamentos transitorios, han observado el proceso y saben que están en manos de un gobierno humano, responsable, capaz, atento a todas las necesidades de su pueblo, y por eso esperan con calma sabiendo que están de paso, transitorio, en el campamento.
Solamente el Gobierno bolivariano podía hacerlo y lo está haciendo. Pero Venezuela exige, y la presidenta encargada lo insiste en todos los escenarios, el cese de las “sanciones” contra Venezuela y el regreso de todos los recursos nuestros secuestrados en bancos y organismos del sistema financiero controlado por Estados Unidos.
El autor es matemático


