El 2 de septiembre de 2003, hace 23 años, circuló la primera edición de Diario Vea, tabloide fundado por el periodista, escritor y dirigente político Guillermo García Ponce y su hermano Servando García Ponce, quienes desde los inicios supieron dotar el periódico con un perfil de resistencia soberanista sin estridencia, democracia abierta a lectores y a reclamos populares, así como exigente calidad literaria en cuanto a las colaboraciones.
Con las uñas
El nacimiento de Diario Vea se dio en condiciones de estrechez, pues su área administrativa, redacción y diseño comenzó en un espacio modestísimo facilitado por amigos de los editores.
El novel diario obtendría la acogida en la opinión pública, ampliando su tiraje y plantel redaccional.
VEA en solitario
Al momento en que se pública la primera edición del tabloide, tanto el Gobierno nacional presidido por Hugo Chávez Frías, así como los movimientos populares y alternativos, carecían de tribuna propia para la divulgación de sus ideas y proyectar ante el país la voz de las corrientes revolucionarias que refutaban al poderoso bloque mediático tradicional que estuvo detrás de bastidores en las dramáticas coyunturas políticas del golpe de Estado de 2002 y el paro petrolero 2002-2003.
Seis años después de VEA salió a la luz el prestigioso Correo del Orinoco, y más adelante Ciudad CCS, a su vez con líneas de información, análisis, en el marco de las especificidades de su perfil editorial.
Su nacimiento
Tanto Guillermo García Ponce, como su hermano Servando, constituyeron los principales artífices de dicho proyecto editorial. Al momento de nacer VEA, Guillermo García Ponce era muy conocido como articulista, autor de varios libros de perfil histórico y político y militante de izquierda desde su adolescencia, habiendo integrado entre 1957 y 1958, la Junta Patriótica liderada por Fabricio Ojeda, cuyo rol fue decisivo en la caída de la dictadura del Gral. Marcos Pérez Jiménez.
García Ponce conoció la cárcel durante los años sesenta. En 1999 integró la Asamblea Nacional Constituyente redactora de la vigente Constitución de la República. Y en 2003 se iniciará en la entonces aventurada empresa de crear junto con su hermano Servando este diario de circulación nacional.
Hoy sus libros siguen concitando interés, con títulos como Las armas en la Guerra de Independencia, Las armas en la Guerra Federal, Días de insurrección y El túnel del San Carlos.
Progresismo y soberanía
En las páginas de Diario Vea hasta hoy encontraron cabida expresiones del campo progresista y popular venezolano y voces críticas latinoamericanistas, como expresión de la diversidad de matices de movimientos y personalidades de avanzada social y defensores de la soberanía nacional, provenientes del campo de la academia y docencia, la militancia partidista y el activismo social, que se expresan en secciones de opinión, así como en entrevistas y reportajes los distintos modos del venezolano de defender la integridad del país y los principios del Estado Social, de Derecho y de Justicia plasmados en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.
VEA digital
Hoy, en su aniversario, con su lema Comprometido con Venezuela y disponiendo de sede propia en la esquina de Arismendi, en la caraqueñísima parroquia San Agustín, viene transitando con su plantel de redacción, diseño y, al lado de Correo del Orinoco, Últimas Noticias y Ciudad CCS, entre otros medios, la modalidad electrónica o del periodismo en línea, a tono con la dinámica tecnológica del presente siglo XXI, actualizando minuto a minuto, la información que demandan usuarios y los lectores ocasionales, sobres sucesos locales e internacionales, e insertándose en plataformas actuales de la difusión informativa, que le permiten conectar a grupos de lectores a lo largo del planeta.
Sinópticos
1811
Culto a los próceres
Con la función cívica dada por la Sociedad Patriótica de Caracas el 2 de septiembre de 1811, en honor al capitán Lorenzo Buroz, caído en Valencia en combate contra los realistas, se inició la tradición del culto a los próceres, la cual ha constituido sin duda, elemento de cohesión de los pueblos e identidad nacional en el curso de la historia universal.
1818
Pedro Antonio Zaraza rechazó “pasarse” a los realistas
Este día el general español Pablo Morillo, jefe del Ejército Expedicionario en misiva al patriota Pedro Antonio Zaraza, quien operaba en el Alto Llano, exhortándole a cambiar de bando. Y observando el influjo de Zaraza en el Alto Llano, el jefe realista resolvió sondear su voluntad, escribiéndole “Yo me alegraré infinito que Ud abrace el partido del Rey y que contribuya a la pacificación de Venezuela como buen vasallo de Su Majestad”. Tres semanas después Morillo insiste en su deleznable propuesta asegurándole un grado militar “proporcionado al mérito de su sumisión”. Apenas recibir las comunicaciones Zaraza replicó a Morillo “Yo desprecio, tanto como a Ud, los documentos que Ud me envía (…) Es indigno de un General intriga tan rastrera para seducir a sus enemigos” (Blanco y Azpurúa , Tomo VI). Pedro A Zaraza murió en 1823. Semanas antes las autoridades de la Gran Colombia en Bogotá, ignorando su deceso, dispusieron su ascenso a General de División. Distintas fuentes estiman que fue un lanzazo de PA Zaraza, el que acabó en Urica, el 7 de diciembre de 1814, con el asturiano José Tomás Boves.
1943
Primera caída del fascismo
El desembarco de los Aliados en la isla de Sicilia, al sur de Italia, dio como resultado inmediato en este último país una crisis política dentro del régimen fascista jefaturado por Benito Mussolini. Así, el 2 de septiembre de 1943, y en el marco de una huelga general antifascista iniciada en la región industrial de Turín, el rey Víctor Manuel III se obligó a destituir a Benito Mussolini, jefe del gobierno. Este último había creado en 1919 las “Fascios italianas de combate”, núcleo del Partido fascista. Aliado de Adolfo Hitler durante la II Guerra Mundial, Mussolini quedó detenido en 1943. Sin embargo, desde Alemania Hitler envió una cuadrilla de paracaidistas, quienes de inmediato liberaron al Duce. Seguidamente Mussolini estableció la llamada “república social italiana”. Finalmente tras el desembarco de los Aliados y hasta el fin de la contienda, los partisanos arreciaron su resistencia, terminando por capturar a Mussolini, quien terminó fusilado el 25 de abril de 1945.
El autor es historiador, docente y abogado


