Finalmente el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asomó abiertamente los planes que desea desarrollar con la suma de 13 mil millones de dólares que, de acuerdo a publicaciones como Financial Times y otras, ha recibido luego de transacciones con petróleo comercializado con el país bolivariano.
Así lo dejó ver al ser abordado por una periodista que, hábilmente, lo entrevistó a bordo del Air Force One, cuando el jefe de la Casa Blanca se disponía a viajar a Michigan.
En primer lugar, como ha hecho otras veces, alardeó de haberse cobrado -con dichos fondos-, lo que llama la guerra con Venezuela, sin ofrecer detalles que puedan dilucidar al conflicto al que se refiere. Ironizó, seguidamente, al señalar que «ningún otro presidente ha hecho eso».
Inmediatamente, contestó que el dinero se utilizará para “administrar el país”, siendo la «Fuerza Armada» uno de los sectores más favorecidos. Aclaró no obstante, que para esto último, es necesario contar con la la aprobación del Congreso.
Llaman la atención los tres puntos subrayados ante la reportera. El primero de ellos, la mención al país, sin especificar cuál país: ¿Venezuela o EEUU?; luego, la mención a la Fuerza Armada, lo cual no parece indicar que se refiere a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, nombre oficial de este sector en Venezuela y, por último, la alusión al «Congreso», pues, aunque en su nación permanece el poder legislativo con esa denominación, en Caracas -por Constitución- el Capitolio está representado en la Asamblea Nacional, asunto que muy difícil él desconozca.
En todo caso, a continuación las respuestas dadas a la trabajadora de la comunicación.


