Tras la ejecución de la denominada Operación Cazador, organismos de seguridad del Estado desarticularon una gigantesca instalación ilegal de minería de activos virtuales, en varios galpones de la Zona Industrial de San Vicente, en la ciudad de Maracay, en el estado Aragua.
La acción estuvo liderada por Vianney Rojas, viceministro de Energía, junto a las autoridades regionales de la entidad. En la inspección técnica las comisiones mixtas lograron incautar un lote inicial de casi 4 mil computadoras de alta potencia (ASIC), acompañadas por complejos mecanismos industriales de enfriamiento y extracción de aire.
De acuerdo con los expertos, ese centro delictivo succionaba un flujo eléctrico constante de entre ocho y diez megavatios (MW). Advirtieron que la afectación técnica iba más allá del alto consumo, puesto que la actividad generaba las siguientes consecuencias: Severa inestabilidad en las redes de distribución locales; averías directas en los mecanismos de protección del Sistema Eléctrico Nacional (SEN); interrupciones recurrentes en el suministro residencial de las comunidades aragüeñas y pérdidas económicas por daños en equipos.
A través de Venezolana de Televisión (VTV), el viceministro de Energía detalló que la intervención fue posible gracias a labores de seguimiento e inteligencia civil. Por esta razón, la acción penal contó con la participación coordinada de una comisión integrada por el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC), la REDI Central, la ZODI Aragua y la Guardia Nacional Bolivariana (GNB).


