A Yulitza y su familia la vida le regaló una segunda oportunidad aquel fatídico 24 de junio cuando un doble terremoto causó devastación en La Guaira. Aquel día perdieron su hogar en Playa Grande, Catia La Mar, y con el parte de lo vivido. Desde el 31 de agosto, renacen en Boconó, una ciudad ubicada en el estado Trujillo, que algunos historiadores y publicaciones aseguran que el Padre de la Patria, Simón Bolívar la llamó el «Jardín de Venezuela» por sus bellos paisajes.
Ella y su familia recibieron su hogar en el urbanismo Jardín del Edén, una de las obras construida por la Gran Misión Vivienda Venezuela, GMVV.
«Hoy es 1° de septiembre, bienvenidos a mi apartamento (…) Aquí está la bendición. Este es el apartamento que Dios me ha prestado a través del ministerio de Transporte. Le doy las gracias también a la gente del Metro que nos ayudaron allá (La Guaira)», expresa con emoción; mientras va mostrando parte de su hogar, el cual le entregaron completamente amoblado y con mercado. Su testimonio quedó registrado en su cuenta denominada: La Sangre de Cristo cubre a Venezuela, en la red digital Tiktok.
«Esto es una bendición, una belleza», exclama la mujer, a quien identificamos como Yulitza gracias a un comentario de otra sobreviviente que la felicita por tener su hogar, y a quien ella respondió que pronto le llegará también la oportunidad.
«Estamos bien contentos», manifiesta más adelante.
Después de mostrar el mercado, el lavandero, la lavadora, sus ollas, tazas y demás vajilla, indica: «¡Hasta cuadro me pusieron! Televisor con wifi y ABA Cantv. Aquí está mi mueble de butaca para descansar en la tarde, para leer».
De inmediato procede a mostrar los dos baños, el pasillo y los tres (3) cuartos con su respectivo mobiliario.
«Ya nos mudamos. Esto es una belleza. Dios ha sido grande y aquí estamos. Es bien bonito. No es por nada; pero está más bonito de lo que yo me imaginaba», dice. Luego comenta: «Pensaba que era mentira que no nos los iban a dar amoblado; pero sí, no los dieron amoblados».
Con alegría cuenta que a su hija le regalarán una bicicleta. Procede a contar que al llegar les brindaron atención médica. «Nos hicieron los exámenes de laboratorio (…) Nos pusieron los antialérgico porque traía una tos horrible, nos inyectaron (…)».
Reitera que todo su apartamento está muy bonito, «y lo que tenemos ahora es que cuidarlo».
Más adelante, la señora que en la decena de videos que ha publicado evidencia que es cristiana, reflexiona: «Tenemos que entender que estas cosas son dadas por Dios, que todo lo que tenemos es provisional tanto estas paredes, como esas vajillas, esa cocina, esa nevera. Todo lo que tenemos es provisional. Dice la biblia en el Salmo 24: ‘Que de Jehová es la tierra y su plenitud y todo lo que en el habita’ (…) O sea que este edificio, estas cosas que tengo aquí materiales son de Dios (…)».
Describe que perdió todo en La Guaira, inclusive el trabajo. Acto seguido narra que se recuperará porque hay más ganas de trabajar. «Más ganas de hacer las cosas. De valorar lo que uno tiene (…)».
Envío un mensaje de esperanza a las familias que actualmente se encuentran en los refugios o campamentos transitorios que ellos también volverán a tener hogar, ya sea, «por créditos, por la Misión Vivienda (…) Esperen en Dios». Les pidió además tener paciencia y valorar a las personas que tiene a su lado: Hijos, esposo, vecinos, «porque no sabemos cuando nos toca partir».
Al día siguiente compartió un video donde se le ve junto al gobernador de la entidad Gerardo Márquez, quien les da la bienvenida a la región andina.
Dos días después compartió otro material audiovisual mostrando las afueras del urbanismo de la GMVV. Una vez más agradeció a Dios y deseó bendiciones para Boconó y Trujillo. A su lado se encontraba su hija.
Conociendo Boconó
«Los Guaireños conociendo su estado Trujillo», fue el nombre con el que identificó el video que difundió el 3 de septiembre. En el se le aprecia junto a su familia recorriendo las calles del municipio que desde el 1° del mes en curso se volvió su hogar.
En el trayecto visitó la plaza Bolívar, al tiempo que destacó el clima fresco del sector, comparándolo con la «parte fría de Caraya, Junco y Junquito», regiones que pertenecen a La Guaira.
«Ya hay que adaptarnos y ver sitios de trabajo, de desarrollo, de emprendimiento (…) Dónde podemos estar, dónde no. Creo que va a ser fácil, me voy a imaginar que estoy en Carayaca», comentó.
Al día siguiente compartió el video donde se aprecia el momento que su hija recibe la bicicleta, un regalo del gobernador de Trujillo.
El sábado 5 de septiembre realizó otra publicación donde se le visualiza junto a su familia caminando por el El Parque de Recreación Dr Eusebio Baptista.
«Es lindo el estado Trujillo», exclama para recordar parques como el Alí Primera ubicado en Catia, Caracas y el Parque Francisco de Miranda, en la región mirandina.
«Un clima fresco, agradable. Dios ha bendecido este tierra con los arbustos (…)», comenta.
Un camino nada fácil
Después del terremoto, Yulitza y su familia se ubicaron a las afueras de una cancha en un urbanismo de la GMVV. Así quedó plasmado en uno de los materiales audiovisuales que ella compartió en su cuenta Tiktok. En esa oportunidad a pesar de los difíciles momentos que atravesaban siempre mantuvo su fe en Dios y le agradecía por estar vivos.
«Aquí estamos bendecidos, porque tenemos un día más de vida», comentó a una semana de la tragedia que acabó con la vida de miles de hombres, mujeres, adultos mayores, niños y niñas. De inmediato procedió a cantar una alabanza al creador.
Posteriormente mostró parte de lo que fue su estadía en un refugio, en donde una vez más nunca perdió su fe en Dios, de acuerdo a lo señalado en los diferentes videos que publicó.
Más de 300 viviendas ya han sido entregadas a familias que perdieron sus hogares todo producto de los dobles terremotos de magnitudes 7.2 y 7.5 que causaron daños en Caracas, La Guaira, Miranda, Aragua, Carabobo, Falcón y Yaracuy.


