Espiritualidad, trabajo y misión solidaria

Guido Zuleta Ibargüen

idhes2003@gmail.com

La conmemoración del 1° de mayo llega en este tiempo de pandemia en una toma de conciencia humana en función de un cambio de rumbo global.

La Declaración Universal de los Derechos Humanos, de 1948, afirma en su Artículo 23: “Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo”.

Frente a criterios de Desarrollo en el que privan indicadores como el Producto Interno Bruto, el PNUD asume el concepto de Desarrollo Humano. El desarrollo humano y los derechos humanos se reafirman mutuamente. Y publica el Índice de Desarrollo Humano, construido con base a tres indicadores, esperanza de vida, educación e ingresos.

Ya antes, la ONU Río de Janeiro 1992, incorpora el concepto de Desarrollo Sustentable como un “Estilo de desarrollo que busca lograr la satisfacción de las necesidades de toda la población mediante un manejo racional de los recursos naturales, de tal manera que tanto esta generación como las futuras tengan la posibilidad de disfrutarlos, con equilibrio físico y psicológico, garantizando la supervivencia del ser humano y del planeta”.

Desde la Espiritualidad Liberadora resulta urgente asumir al trabajo como misión global. Como plantea el teólogo Comblin sobre el apóstol Pablo: “El trabajo era el aspecto más importante de su vida apostólica. “Predicar el Evangelio no es para mí ningún motivo de gloria, es más bien un deber que me incumbe” (1 Cor 9, 15-18).

Lo importante no es tanto el trabajo en si cuanto la gratuidad de la misión. Pablo no quiere, pues, ser sustentado por nadie, sino vivir de su trabajo”. (José Comblin. Pablo: Trabajo y Misión. Ed. Sal Terrae España. 1994).

La Comunidad Ecuménica de Fundalatin con el objeto de seguir apoyando en la promoción y defensa de los derechos humanos tanto vitales como económicos, sociales, culturales, sabe que existe un plano de acción integradora espiritual que más que ver las manos de cada pueblo en busca de mercancías que transar, busca ver a los ojos para ver qué se siente, qué aporta culturalmente, qué ayuda a estar alerta sobre la influencia mediática masiva que transmite antivalores, contrarios al espíritu de amor.

Trabajo con cuidado de la gente y de la Madre Tierra, que rechace manipulaciones opresoras, y se una en misión global hacia una Humanidad Solidaria.

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