En Colombia hipopótamos de Pablo Escobar generan daño ecológico

En 1981, el jefe del Cartel de Medellín adquirió cuatro animales y actualmente existen más de 90 y se ha comenzado a esterilizarlos. Han sido catalogados como invasores. Foto Internet.

VEA / Carlos Batatin

Desde el año 1993, luego que el narcotraficante Pablo Escobar fue neutralizado por los cuerpos policiales de Colombia, buscan una solución a los animales, entre ellos a los hipopótamos que formaban parte del zoológico personal del conocido criminal alias «El Patrón del Mal».

El dinero proveniente de actividades ilícitas le permitió a Escobar importar animales directamente desde África. En 1981, el mayor capo de la droga colombiana adquirió cuatro ejemplares de hipopótamo y actualmente existen más de 90 y se ha comenzado a esterilizarlos.

Aunque gozan de libertad, están ubicados en una determinada zona y no se han registrado ataques de esa especie contra las personas; en octubre de 2021 se inició el plan piloto para aplicar GonaCon, un anticonceptivo para machos y hembras.

De acuerdo con  la página digital www.las2orillas.co, la presencia de esos enormes cuadrúpedos ha generado curiosidad de la gente y representan un peligro latente, por cuya razón «en una semana 24 ejemplares recibieron la dosis por medio de dardos.

El máximo jefe del Cartel de Medellín logró atesorar más de 1.200 distintos animales en su safari casero. Los más costosos fueron un par de loras negras que le compró en Miami a uno de sus socios, y que también traficaba con fauna.

Lo curioso de esa negociación fue cuando Escobar, luego de cancelar 500 mil dólares por la pareja de aves, «casi asesina a su socio cuando se enteró que las loras no podían reproducirse porque estaban castradas».

También compró un par de delfines rosados que trajo del Amazonas. «En esa época Pepe y sus hipopótamos no eran famosos, como los son ahora, por el daño depredador que están causando sus descendientes: las 90 bestias han nacido cerca de Doradal, y se la pasan en los ríos Nare y Negro».

Carlos Mario Zuluaga, director de la Corporación Autónoma Regional de las Cuencas de los ríos Nare y Negro, CORNARE, declaró para el citado portal web, que ya van a hacer 7 años que la presencia de los hipopótamos representan un  daño ecológico que podría ser descomunal, porque cada uno de ellos come cada día 50 kilos de pasto, sus pisadas dañan los bosques y su estiércol va a dar a las aguas de los ríos, y lo peor es que pueden terminar espantados en una de las calles de Doradal.

Ante ese panorama, según con  las autoridades neogranadinas, esa especie ha sido catalogada como invasora en Colombia, y para impedir su reproducción y expansión por el río Magdalena, es necesario consolidar un plan para su castración, reubicación y caza.

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